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TOREO FIN DEL MUNDO Estos párrafos sueltos son de tin libro inédito y oleógrafo, según su autor. Arte moderno de torear en dos y en cuatro pies, y Manual ó Manuel del perfecto torero, imitación de Fray Luis, no Mazzantini. Ea la portada del libro saldrá el retrato del maestro y autor, matador que fué de reses barbas, ú sea barbero. El retrato es de cuerpo entero riguroso y vestido de corto, de muy corto. Como que parece que no es suyo el vestido. Después, una introducción dedicada á los toreros del otro lado del Pirineo, enfrancohispano- caló, falioitando á nuestros vecinos por la afición á los cuernos y sus consecuencias. En seguida un Mmno patriótico dedicado á M. Eobert, á quien llama M. Canrobert. T después empieza la materia científica: La primera condición para hacerse torero, aunque sea un indígena, es la guapeza: el menosprecio de la vida, la frescura, la confianza en sigo mismo, la conducta arreglada al ruedo Yo llegué á matar, aunque esté feo el decirlo, cuando apenas contaba los cuatro años ó las cuatro hierbas, escribe el autor. Pero yo he sido un fenómeno, aunque no debiera revelarlo. íEl torero fué siempre un joven, pero ya formado y hecho, y no un niño que yame i. la nodriza en los trances apurados; un hombre de la edad media. B 1 vestido será de seda, y nada más, respecto de los principiantes, y de luces para los maestros, para que se diferencien en algo unos de otros, siquiera por el vestir. Lo primero que debe aprender un torero es á vestirse, hasta que llegue á matador, en cuya posición le viste er criado, ü sea el mozo ú el ordenanza de casa y bocas de la Isla, y algún amigo. La faja es el símbolo del valor: no se acaba fácilmente. Después de aprender á vestirse, lo cual que no todos saben, es preciso aprender á torear, si bien esto es lo de menos. Tener alegría, mucha alegría y pieses, y basta. T tirarse á matar ó á morir, para ganarse palmas en este volumen y la gloria en el otro. E 1 toro puede ser negro, castaño, colorao, berrendo, cárdeno, jabonero, ensabanao; y por el orden de sus armas neráldicas, ancho de cuna, veleto, gacho, apretao, bizco, burriciego y soltero. Por lo regular, si al toro no se le molesta, es un animal doméstico é inofensivo. En varias capitales du Midi de Francia hay ya toros falderos. Los usan las damas como si fueran ellos perros de lanas ó de lanilla, y dan muy buenos resultados para andar por casa.