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loa méJicos de la isla, que por su oonooimiento especial de las enfermadades allí reiaautes desempeñan importantísimo papel, tanto en las columnas como en los hospitales de campaña. Muchos de éstos son los organizados hasta ahora para el pronto socorro y curación de los heridos y enfermos; uno de los más antiguos es sin duda el hospital militar de Bayamo, ciudad enclavada en la provincia de Santiago de Cuba, y primer foco de la insurrección presente. La fotografía que reproducimos representa el patio del susodicho hospital de Bayamo, y en él se encuentran agrupados el médico militar, oficiales de Sanidad, y sanitarios que prestan sus servicios en él con actividad tan incansable como pericia médica. La crisis en Francia La vida parlamentaria es ruidosa de suyo; las Cámaras de todos los paises tienen el don de embargar la atención pública de la opinión y de la prensa apenas comienzan sus sesiones, y la iníiaencia de las Cortes en los demás Poder js, natural consecuencia del régimen parlamentario, hacen que la Cámara sea el factor principal en toda revuelta política. Pero, sin duda, las Cortes más alborotadas de Europa son las francesas, acaso porque allí su poder es mayor, y porque la saña del partido socialista, cada vpz más numeroso en Francia, pone con frecuencia en jaque á las mayorías y á los Gabinetes. La actual crisis política, primera de las que sufre el hasta, ahora tranquilo presidente M. Félix Faure, fué promovidn en la sesión de la Cámara deil 28 del pasado por una interpelación del diputado socialista Eouanet acerca del escandaloso asunto de los ferrocarriles del Sur, llamado el Panamá del Siir por la prensa radical de Paris. Este asunto parecía terminado con la reciente prisión de M. Magnier; pero el rumor público, y el dedo socialista sobre todo, señalaban á éste como víctima propiciatoria tras la cual se ocultanan más elevados personajes y muchos repref entantes de la nación. El ministro de Justicia M. Trarieux arrojó algunos nombres á la voracidad de los socialistas interpolantes; mas éstos, no satisfechos, presentaron una proposición pidiendo al Gobierno la pronta persecución de todos los comprometidos en el negocio de los ferrocarriles. Votada dicha proposición, faé derrotado el Gobierno por gran mayoría, y M. Eibot salió de la Cámara para presentar las dimisiones de todo el Gabinete, que fueron aceptadas por M. Félix Paure. M. Eibot, el caldo de hoy porque en Francia hay caídos todos los días, es un abogado notabilísimo; nació en 1842. Sa vida MK. RIBOT política data de 1875, y en JE! K DEL GAKIN ETK ÍUil toda ella resplandece su amor á la república y tu odio á los partidos radicales, contra los cuales traba- ó en pro de la llamada Concentración republietna Sarah Bernliardt Sin perjuicio de dedicar á la actriz notable atención preferente en nuestras crónicas de teatros, adelantamos á nuestros lectores el retrato de Sarah Bernhardt, cuyo arte supremo ha llevado y sigue llevando á todo Madrid al teatro de la Princesa, como lo llevó al Eaal hace unos años, cuando la eximia artista vino á Madrid por primera vez. Eosina Bernhardt, llamada postflriormenta Sarah, nació en París el 22 de Octubre de 1814 y es hija di una judía holandesa. Su padre la hizo bautizar y educar en un convento, de donde pasó al Conservatorio, obteniendo premios en la tragedia y en Ja comedia que le permitieron debutar en el Teatro Francés. Sus primeros triunfos escénicos los alcanzó en el Odeou desempeñando el papel de Eeina de España en el Ruy Blas. Esta campaña le valió ser contratada por la Comedia Francesa en ventajosísimas condiciones. Interpretando la Doña Sol de Sernani, alcanzó el primer rango entre las artistas contemporáneas; de modo que Sarah Bernhardt debe el comienzo de su gloria y la consolidación de su fama á dos Fotog. d i Nadar papeles españoles. En unión de un empresario americano ha hecho gloriosas y muy fructíferas excursiones artísticas por lDglat? rra, Estados Unidop, Italia, Dinamarca, Eusia, España, etc. etc. El entusiasmo despertado por Sarah Bernhardt entre los autores franceses queda pintado diciendo que M. Ei-