Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
desde los muelles á sus alojamientos respeeti- vos. Sirva de ejemplo la escena representada por la fotografía adjunta. El nutrido batallón de Tetuán, que acaba de desembarcar en el puerto, desfila por las calles de la Habana en formación correcta y á los sones de alegre pasodoble. El pueblo babanero, y sobre todo la oficialidad de los Cuerpos de voluntarios de guarnición en la Habana, acompañan á las tropas, tributándolas ovación estruendosa, que llega i. su colmo al pasar las fuerzas por frente al magnífico palacio que sirve de residencia al capitán general gobernador. La iglesia de! Cristo Como recordarán nuestros lectores por los sucintos relatos de la prensa diaria, esta pequeña iglesia del poblado del Cristo foé el reducto donde nuestras tropas se defendieron heroicamente contra el ataque de los insurrectos, que en número muy superior les atacaron. Fué una sorpresa preparada hábilmente, pero rechazada con denodado valor por los soldados españoles. El Cristo es un pequeño poblado de la provincia do Santiago de Cuba. Rodeado materialmente por las fuerzas separatistas, que con horrible saña se lanzaron al ataque, el reducido destacamento que gaarneeía el poblado hubo de replegarse ante la magnitud de fuerzas del enemigo y por la escasa, defensa que la leve pared de los bohíos proporcionaba á los españoles. La iglesia, situada casi siempre en el lugar más IKTEaiOR I E LA lOLESIA DEL POBLADO DEL C iISTO estratégico é inexpugnable, es el asilo del cristiano en tiempo de paz, y su refugio también en mo (PROVINCIA DE SANTIAGO DE CUBA) de fotografía. mentos de lucha. A ella se acogían nuestros héroes de 1808 cuando los batallones franceses cargaban con la tuerza incontrastable de las grandes masas; en ella se refugiaban también los franceses perseguidos por los huíanos de Prusia: no hay guerra civil ó internacional en que la Casa del Señor deje de ser teatro de mil heroicidades y lugar donde se desarrollan los episodios más sangrientos de la batalla. No es ocasión ésta de analizar la significación de este hecho, tan repetido en la historia militar de todos los países. Durante la guerra actual que en Cuba sostiene nuestro ejército, el episodio de esa clase más importante y más sonado ha sido sin duda la valiente defensa hecha por nuestros soldados de la iglesia del Cristo, que acribillada á balazos resistió el desesperado cuanto inútil empuje de los rebeldes, quienes acabaron por abandonar cobardemente el campo, dejándolo por completo en poder de nuestras tropas. Honor á nuestras tropas Como decimos en otro párrafo, el comercio de la Habana, el pueblo habanero y los cuerpos de voluntarios organizados en la capital de la isla han rivalizado en la noble tarea de rendir entusiastas tributos de cariño á loa batallones peniasulares comluoidos á las playas de Cuba por los vapores trasatlánticos. Una prueba de la brillante recepción alcanzada por nuestras tropas es el arco que adjunto publicamo. levaiita 1o en la plaza de Alvear por el comercio de la calle del Obispo. De tan sencilla construcción como delicado gusto artístico, bajo él pasaron las tropas expedicionarias entre los aplausos y vítores de la hospitalaria población de la capital de la Gran Antilla. Entre las varias construcciones levantadas en la capital para 1 brillante recepción de nuestras tropas, son dignas de mención, además de la que publicamos, la artística columna levantada en la calle de Eicla, el trono de la calle de Mercaderes, y el arco del Ayuntamiento en la calle del HAB NA. -AROO LEVAÍÍTADO EN LA PLAZA DE ALVEAE Obispo. Voiografia de. -nif. e. sirof correspo i. i des en Guha, S. fíelabert y hermano.