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LOS SALONES DE V MADRID EL PALACIO DE LA CONDESA DE SASTAGO La camarera mayor de S. M. la Eaiua tiene su magnifica residencia en la calle de la Liina. Es un palacio stintuo 80, verdadera residencia de gran señora, cuya faenada, recientemente restaurada, ostenta dos preciosos miradores de piedra antigua traídos de la Torre- Blanca de Cataluña para embellecer la artística mansión de los marc ueses de Monistrol y de Agui) ar. No recuerda la memoria noticia alguna de grandes fiestas celebradas en aquellos amplísimos salones; perohablando con damas de ilustre prosapia, de esas que no pretenden ya disimular con falsos aliños la huella de los años, la tuvo el que traza estas lineas de fiestas íntimas á las que el arte contribuía poderosamente, teniendo allí sus más ilustres representantef. El último conde de Sástago gustaba de rodearse de literatos y de artistas, á los que congregaba en frecuentes y espléndidos banquetes, y aún se recuerdan con encomio los Cuadros vivos que en las intimidades de familiar tertulia se celebraban con frecuencia, y en los que representaban los principales papeles hermosas d a m a s enlazadas con estrechos vínculos de parentesco á la familia de los Escrivá de Eomaní y de los Eernández de Córdova. Mas desde la muerte del procer ilustre que restauró y embelleció la señorial residencia, no se habían abierto, ni aun para fiestas intimas, aquellos s a l o n e s Se sabia que, ba o sus muros, notable colección de objetos de arte se conservaba con cuidado y esmero como en las salas de un museo; se hablaba entre los aficionados á antigüedades de los soberbios tapices que por toda la casa estaban diseminados; contaban los parientes y amigos íntimos de la condesa y de sus hijos los marqueses de Aguilar y de Monistrol la larga GABINETE DE LA CONEESA serie de salones, su decorado severo y elegante, la atmósfera, en fin, que se respiraba en aquella morada, donde todo parecía hablar de otras edades en que se nos ofrecía la aristocracia con sus antiguas preeminencias y sus prestigios olvidados,