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LA VIDA EN VERANO PREPARATIVOS Sí; el verano es la época de los preparativos. Los rayos del sol, lejos de ejercer acoióa enervante sobre la humana actividad, obran en ella como serie infinita de acicates. Es cierto que la vida de la nación parece suspendida y paralizada, mas todos sus miembros se mueven y bullen, saliendo del letargo con el calor, como las serpientes. -v El hormiguero está silencioso, pero es que las hormigas han salido y se agitan afuera buscando provisiones. La política está muerta, pero los políticos A. B. y C. trabajan como negros cada cual por su lado; el arte duerme la siesta, pero los artistas liman y pulen en silencio sus libros, sus cuadros y sus comedias; los periódicos parecen ahora sosos y poco interesantes, mas el periodista trabaja en verano más que en invierno para sacar partido de lo poco que arroja la vida pública. Esta, en todas sus fa es, es la que da la norma de a actividad de la nación, y por eso aunque todo el mundo trabaje y se mueva, como su labor es individual y aislada, parece que España entera duerme sobre sus laureles políticos, literarios y artísticos del invierno pasado. Ño hay tal pereza veraniega. Mirad los sueltos de los periódicos, las crónicas de los balnearios y las cartas de esta ó de la otra playa, y os asombraréis de la actividad que se derrocha y so humedece por ahí. Cualquier joven de la goma barata, de esos que durante el invierno no hacen más que andar desde San José hasta la Cibeles y viee- Q- ómez, discurre como un sabio todo el verano inventando figuras para el cotillón, y al lado de esta labor de gabinete lleva el rudo trabajo del aprendizaje en bicicleta, indispensable ya para todo joven fin de potro -Esta vida es insoportable, dicen; yo no sé cómo puedo tenerme. (iPero trabaja usted en las obras del puerto? No, me paso todas las noches valsando en el casino. Prodigiosa actividad, aunque no muy bien dirigida. Porque si esos jóvenes, en vez de dedicarse á dar vueltas á las chicas de la colonia veraniega, dieran vueltas á una noria, pongo por caso, ¿cuánto no ganaría la riqueza agrícola del paíf? La prensa no? da noticia de la vida y hachos veraniegos de cuantos personai es embargan la atención pública durante la estación invernal, El ilustre académico de la Historia D. Fulano de Tal, que, como es sabido, veranea en Burgos, ajroTecha su estancia en aquella capital para dilucidar un punto histórico importante relacionado con los primitivos jueces de Castilla. Nuestro ilustre amigo cree que Lain Calvo no era tan calvo como parece, y que Ñuño Basura llevó toda su vida luengas barbas trenzadas y adornadas con cintas, según la moda de los asirlos. Y así como éste prepara en silencio su mamotreto en beneficio de la historia patria, tal otro hilvana dos zarzuelas para Apolo y tres juguetes con destino á Lara; el político A. ó B, trabaja sigilosamente su distrito, ganando por la mano al candidato ministerial; el comerciante sale á hacer sus compras en el extranjero; el empresario teatral no busca su salud en este y en el otro balneario, sino tiples y barítonos en remojo.