Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
En cuanto á las ventajas militares que reporta á Alemania el oanal del Norte, baste decir que la nueva Vía servirá de rápida y segura comunicación entre los dos grandes puertos militares de Alemania separados por la península de Dinamarca. Antes de abrirse el canal, la flota alemana, para pasar del mar del Norte al Báltico ó viceversa, debía cruzar bajo los cañones daneses, que con el auxilio de unos cuantos barcos de guerra podían evitar la navegación. El entierro de Ruiz Zorrilla Al fin de una vida accidentada y febril, como vida que fué no sólo de un hombre político, sino de un político revolucionario, D. Manuel Euiz Zorrilla tuvo el postrero placer, á muy pocos hombres públicos reservado, de exhalar el último suspiro allá donde vio la luz primera. De París á Villajoyosa, de Alicante á las cercanías de Madrid, de Pozuelo á Bnrgos, tal ha sido la última odisea de quien un día fué ídolo de los republicanos españoles. En la vieja ciudad castellana agravóse mortalmente la do- LA PLAZA MAYOR DE BUaUOS E S EL- MOMENTO DE SALIB LA COMITJ. VA FUNEBBE (Fotcri. lp, Vo rfMi h rmanosj de VnlladoUd) lenoia de Buiz Zorrilla, quien en brazos de su familia y en los del amigo inseparable y médico de cabecera el doctor Bsquerdo, dejó la vida terrenal en la mañana del día del Corpus. La casa donde murió Kuiz Zorrilla distingüese perfectamente eu la fotografía á que sirven estas lineas de explicación. Es el edificio contiguo al Ayuntamiento; sus negras colgaduras y sus balcones cerrados delatan la escena tristísima que acaba de desarrollarse eu su interior. El fondo del grabado adjunto es la Plaza Mayor de Burgos, una de las más lindas y monumentales de España, con sus altos pórticos que la encuadran, la altura de sus edificios, la fachada de la casa municipal y la estatua de Carlos III, cuyo manto real ostenta todo el invierno blanquísimos armiños de nieve. La comitiva fúnebre va á ponerse en marcha; distinguense en primer término algunos carruajes ocupados por las coronas remitidas desde todos los puntos de España; divísase medio oculto por la muchedumbre el carro mortuorio y pululan los deudos, amigos y correligionarios del difunto, organizándose para formar el cortejo. El pueblo húrgales, ocupando los balcones y todos los ámbitos de la Plaza Mayor, asiste respetuosamente al fúnebre acto, mezclando sus oraciones con las preces de la Iglesia y uniendo su tributo de caridad á la manifestación de los republicanos españoles.