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EL ÚLTIMO DÍA DE CLASÍ KM ¡Fin de curso! Los colegíalos internos y los estudiantes aplicados exclaman: ¡Gracias á Dios! Los alumnos externos y los estudiantes desaplicados dicen: ¡Caracoles! No creí yo que llegase tan pronto el trance de los exámonof. En los colegios, en las escuelas, en las universidades, en San Carlos, en todos los centros de instrucción pública ó privada, el último día do clase es un dia señaladísimo, do gran animación: como que la historia del año estudiantil ha llegado á su termino, la oi) e? a del curso á su epilogo, y en seguida comienzan los exámenes, y pronto los amigos y compañeros partirán por distintos rumbos á gozar de las vacaciones, que son muy dulces y muy sabrosas cuando so abro con un sobresaliente la puerta do sus encantos. En los colegios- conventos, como el do los Escolapios, por ejemplo, ese dia da el primer punto del toque de silencio y deja adivinar los días tranquilos y apacibles, que vendrán muy pronto, cuando aquellos inmensos dormitorios se queden vacíos, solitario el patio de recreo y desierto el comedor, que por sus dimensiones y por el número de cubiertos que en él se sirven recuerda el de las fondas de primera clase. En los otros colegios tampoco hay clase, y los alumnos so dedican á repasar las asignaturas. ¡A repasar! ¡Qué difícil y qué inútil resulta esta tarea para los que al cabo de ocho meses de curso no conocen del libro más que el forro de papel que le pusieron para conservar las pastas! ¡Cuántos recuerdos evoca el último día de clase, y cuántos temores despierta! ¡Qué gran día para los buenos estudiantes, que están deseando presentarse ante el tribunal para recoger el premio debido á sus desvelos! ¡Qué dia tan malo, qué dia tan triste para los holgazanes, para los levantiscos y los novilleros, que ven aproximarse con espauto, aunque otra cosa aparenten, la hora en que ya no será posible ocultar á sus padres que han perdido lastimosamente el tiempo y el dinero! Los estudiantes del primer grupo, que tienen la suerte de examinarse primero, se consideran los seres más felices del mundo, y se dan después mucho tono, mirando con aire compasivo á los que tienen que esperar más días y consumirse á veces todo el mes de Junio en el fuego lento de la impaciencia, pasándose las noches en claro para que no se olvide lo aprendido, ó yiaiaprender con alfileres aqué- 11 i