Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
lar á todas estas maniobras, c ue los entusiastas alumnos sienten bullir su sangra española, miran ondear la bandera de la patria, y se lanzan tras la victoria con el mismo coraje que un Napoleón al frente de su ejército. Con las caminatas militares Qg pueblos inmediatos, se i acostumbran á las fatigas de la marcha; en la tienda de aparatos se perfeccionan en el manejo de telégrafos, teléfonos y reflectores; haciendo suposiciones en el campo de maniobras, levantan croquis que después planean en la barraca de dibujo; y con los inesperados toques de generala á deshora de la noche, se hacen á vivir alerta para estar prontos en disposición de defenderse en casos de sorpresa enemiga. Pero cuando la vida de los Alijares tiene toda la realidad del campamento, es durante las horas de descanso. Entonces el cuadro se presenta con toda su riqueza do matices: aquí un grupo tocando las guitarras á la puerta de la tienda; allá tres ó cuatro fuera de trincheras, que avanzan al pico más alto para contemplar las puntas de las torres que delatan á Toledo entre las montañas festoneadas de cigarrales, y mandar una mirada á sus novias; éste, en mangas de camisa, so lava en la jofaina, colocada sobre una peña; el otro sube al DE MAMIOBRAS DESCANSO reducto para saludar á los coches que pasan por la carretera inmediata; la mayoría va y viene al telégrafo en busca de noticias de su familia; dentro de las tiendas, el más ocurrente, sentado en el camastro, cuenta chascarrillos á un grupo de camaradas que le rodea, mientras unos escriben á sus familias utilizando el ros como mesa de despacho, y otros, tendidos á la larga, con la cabeza apoyada sobre las manos, piensan en que la ordenanza seria más llevadera