Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
capote do brega, según sea la idiosincrasia de los pueblos respectivos. Grande es el placer q ue propox ciona la fiesta de toros en España, donde cada quisque puede silbar á la autoridad y pedir que baile, pero m a y o r debe ser el canto de n u e s t r a fiesta en Praneia, donde además de silbar al prefecto, al subprefeeto, al oontraprefecto y á los prefectitos, se falta abiertamente á lá ley, satisfacción la más grande de los pueblos cultos. Eecientemente se ha celebrado u u a corrida en Nimes desgracias quo lian afligido á la n a c i ó n d u r a n t e l a época de su mando, h a y a oseiaujadü como Carlos V: -La fortuna no quiere nada con los viejos. Pero, que y o sepa, aquí t e r m i n a el parecido entre el jefe de los liberales y el César del siglo ÍCVI. Sin embargo, no son pocos los i ó venes P l u t a r c o s que quieren llevar adelante el paralelo hablando y a de u n a próxima retirada á Yuste de nuestro Carlos V después de su última botadura. Y sin c o n s u l t a r l a opini n del César n i medir su fuerza de ánimo para presenciar en vida sus funerales, preparante nuevo sucesor y h a b l a n de D. Emilio como candidato indudable. Cria posibilistas y t e sacarán los ojos. I g n o r o y o qué pensará D. Práxedes de estos gestores de negocios ajenos que le han salido á ú l t i m a hora, pero es posible que, como medio de transacción, se decida á compartir el trono con su sucesor, como h a c í a n los- últimos emperadores de Koma. H a y quien asegura que el testamento de D Práxedes os cosa hecha. Y y o opino que si hay testamento no puede ser más que ológrafo. P o r lo que le h a y a dado en la nariz. Y a están los n u e v o s gobernadores on sus provincias respectivas, y á j u z g a r por los despachos do los corresp o n s a l e s n o parece sino que j a m á s hubo gobernadores ou el man do, ó que la ú l t i m a h o r n a d a es pan de flor, har i n a de primera y levadura traída de Viena expresamente. Y es que e s t a m o s abusando del Suglies desde que los novilleros se sirvieron de él p a r a sus eornigramas. No hay torero de invierno que deje de telegrafiar á M a drid después de l a corrida: Seis toros, seis estocadas. Ovación delirante. Cinco orejas. Sacado en hombros. -Quinito. con el alboroto de costumbre y la ovación consiguiente p a r a Fabrüo y Minuto, que eran los encargados de estoquear las reses. Pero entrambos espadas h a n sido procesados, sin quo los valga lo noble y honroso del fin con que se celebró la corrida: el beneficio de las tropas expedicionarias á Madagascar. Sabrilo y Minuto ingresarán en la cárcel después de ser degradados como Dreyfas, y los moralistas franceses repetirán u n a vez más que la fiesta de toros es propia do naciones atrasadas. Consolémonos. E l r e t r a s o es poco. IJu Minuto y los segundos que lleve con él. Bueno que D. Práxedes, en vista de las calamidades y y m ié No h a y funcionario de primavera que deje de inaugur a r la clave ordinaria poniendo en cifra despachos como el que si ue: Estación de bote en b o t e Llevado en hombros con vagón y todo. Concedida la oreja de J o r g e Diputación rodó primera estocada. Palmas, tabacos y papel de multas. -Equis. ii ¡Y pensar que oímos estas cosas como quien oye llover gobernadores! LUIS DK C I L L A ROYO VILLANOVA