Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
í i 1 l.i li il. i ll Mil rugidos, mil fr á un tiempo los aii y rugen, zumbaa y desenfrenados horr i Cuanto el barco m ¡i con sus máscalos c más embravecido el mar le acosa y i entre sus olas Le o (y le arrolla y le qn y cuanto más le le cou más furor le st (Después, como masa inerte, HÍ r- y por fin se precipita en el antro de la muerte se vftii burbujas crecer, anchos círcnlos abrirse, y á la nave sumergirse hasta desaparecer. VA barco se hunde en el lodo, la mar hacia él se doblega, pero una oleada llega, y al pasar lo borra todo. En la nave sumergida, ¡cuánta esperanza frustrada! ¡cuánta ilusión no logradal ¡cuánta existencia perdida! ¡Cuan horrible desconsuelo 81 no creyera el marino que el mar conduce ál camino de la tierra... ó al del cielo! Cuando la onda se desrüaya sobre el mnilido arenal y con lenguas de cristal lame temblando la playa, sus murmullos percibí y estas frases escuché: -Hombre, si no tienes fe, no te aiproximes á mí. RAFAEL TORRÓME