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Á OCHO DÍAS VISTA Uo Gobierno para gobierno de Sllvela. -La gramática ortodoxa y la heterodoxa. Méritos y servicios que se pagan. -La petición de un cesante. -Kl Ángel Caido. -Las doce persecuciones contra el sUveUsmo. Pucherazo limpio. -Las actas futuras. -Están vlllaverdes. -Nube de langosta ministerial. -Nuevos métodos para la provisión de vacantes. Caras nuevas. -El Gabinete en el Congreso. -D 68 propósitos. -Bl porvenir del ministerio. -Azul de Ultramar. -Eso, ¡para tu gobierno! ha debido exclamar el Sr. Cánovas pasando la lista de los nuevos consejeros por las narices de su antiguo ministro de la Grobernaeión. Y aunque esa frase no la hemos escuchado los simples mortales, harto ciego es quien no ve por tela do cedazo, y harto inocente quien deja de comprender que el Gabinete actual no está formado para el gobierno de la nación, sino para gobierno, enseñanza y castigo de los silvelistas. Al verbo soportar, primer verbo de la gratnática rusa, ha opuesto el gran Hortelano á Romero Robledo, verbo indudable del viejo partido conservador, con su infinitivo (Reverter) y su indicativo en segunda persona (Pustegueras) Todo lo que redunde en molestia ó enojo de D. Paco, será cosa grata para los oanovistas y romeristss vigentes. Bobos son, por tanto, los infinitos conservadores que han llegado á Madrid pidiendo destinos, alegando en sus hojas de méritos tantos y cuantos servicios al partido y á la patria. Aquí no hay más m. éritos, ni más servicios, ni más cruces que sirvan, que las ganadas en la santa lucha contra el silvelismo. Cuéntase que un pretendiente consiguió abordar la otra tarde á un ministro, conjo no fuera al propio presidente del Consejo. -Señor, un pobre cesante con cuatro hijos y otro en puerta- ¿Pero usté quién es? ¿qué ha hecho? ¿con qué título se atreve- -Señor, yo soy vecino de Silvela. -iCómo! ¡habrá insolente! ¡A ver, guardias! ¡yo le daré á usted bromitas! -Espere V. E. Yo soy vecino de D. Paco, vecino de arriba; pero es el caso que mis hijos no paran en todo el día ni le dejan trabajar; yo hago por la noche moneda falsa y no le dejo pegar los ojos... ¿Comprende ahora V. E. -Venga usted á mis brazos y dispense. Pida usted por esa boca, que usted es el amo de la situación con tal de que no abandone ni la vecindad de Silvela ni la fábrica nocturna que tanto regocijo me ha causado. ¡Toma disidencias! se dicen unos á otros los de Cánovas y los de Romero pensando en el enemigo común. ¿No decían que el viejo partido estaba mandado retirar? Pues ahí tienen cómo D. Antonio ha encontrado la manera da cumplir la máxima evangélica de encerrar el vino nuevo en odres viejas, mezclando los Castellanos flamantes con los Gayones vetustos, y ahí tienen cómo los del Retiro son ellos, porque allí tienen hasta una estatua: la del Silvela caído. Los mutuos odios se mantienen ahora callados y ocultos, á pesar de todo. Cuando llegue el caso de disolver las actuales Cortes y convocar elecciones generales, ¡allá será ella! Las doce persecuciones de Roma contra los cristianos van á ser cosa pequeña junto á la persecución de que va á ser objeto el silvelismo, tanto en las urnas como en las ortras. ¿Sabéis por qué han tardado tanto en ser nombrados los nuevos gobernadores civiles?