Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ECONOzoo a n t e todo la justicia con que se h a procedido al b a n q u e t e a r al maestro Chapí, al maestro Feliú y á algunos otros caballeros de los banqueteados en no lejanas fechas. Pero, n o sé por qué, hame dado en la nariz (por la parte de adentro) q u e andando el tiempo va á caer en desprestigio el obsequiar con digestiones laboriosas á personajes políticos, artistas, literatos, hombres de ciencia y barrenderos distinguidos. Lo que suele acontecer con eso de los b a n q u e t e s tiene las apariencias de verdadera anomalía. P r e c i s a m e n t e al sujeto favorecido por la fortuna (hija del mérito muchas veces) es á quien convidamos u n o s cuantos infelices que n o le llegamos á la suela del zapato, ó de los zapatos, si gasta más do u n o ¿Sabe usted que me ha caído el premio gordo? nos dice u n j u g a d o r de lotería. Sí? ¡Caracoles! Pues no diga usted más, le contestamos. Con t a n fausto motivo, y previo el empeño do a l g u n a prenda, le daremos á usted u n b a n q u e t e los amigos cariñosos. ¡Pero hombre, si j- o soy quien debe- -Nada; no h a y que a l t e r a r las costumbres. Y el dichoso m o r t a l come y bebo á costa do sus conciudadanos, no sin que alguno de éstos, al volver á su casa, so vea interpolado asi por su señora: ¡Qué colorada traes la nariz, Anaeleto! -Es que mo l n excedido on el b a n q u e t e quo acabamos de dar á hópoz LizuU con motivo do la herencia que ha pescado el juo- á muchos á inscribirse cuando se t r a t a de b a n q u e t e a r á cualquier ciudadano, ya sea de la clase de genios, ora sea de la clase de galápagos. Pero suele suceder que después la prensa no cita nombres por falta de espacio y, en cambio, el iluso comensal suele p u r g a r los exoesillos con u n cólico cerrado á piedra y lodo, ó entornado cuando menos. La moda de los b a n q u e t e s está h o y en todo su auge. Los maestros compositores, los poetas dramáticos y aun los bailarines con circunstancias, viven hoy en constante peligro de sor banqueteados. O lo q u e es lo mismo: ¿Kxito en puerta? B a n q u e t e á la vuelta. ¿Que u n doctor extrae con fortuna trece tumores como trece pupitres á u n prójimo desgraciado? P u e s a p a r t e de que le extrae á la vez que los trece tumores trece millares de pesetas, los compañeros le d a n de comer en la fonda y hasta le disparan allí sonetos quirúrgicos. ¿Que u n hombre público revienta p a r l a m e n t a r i a m e n t e al grupo que le es contrario? Pues no se hace esperar mucho la salsa t á r t a r a de los amigos ó el solomillo de los correligionarios. Esto pasa hoy. Mañana, no crean ustedes que oí denr eracioii. veremos publicada en serio por algiin periódico la estadística siguiente: La primera semana del corriente año do lí) li ha sido fecunda en banquetes: Lunes. -Banquete al clowji P l u m- P u d i n g p a r a solemnizar el notable puntapié que dio el j u e v e s á su correspondiente T o n t o y Martes. -Banquete al aplaudido sacristán de la p a r r o q u i a de San Luis por haber devuelto á la viuda de López u n p o r t a m o n e d a s q u e se dejó en la sacristía. lí ¿K rco es. -Banquete al eminente veterinario Sr. Ventosilla con motivo de haber evitado la m u e r t e al minino del general Borbotón. Jueves. -Banquete á Críspalo Mordente, flautín del regimiento de Zaragoza, por h a b e r tocado el domingo con aprovechamiento en presencia de tres nodrizas riojanas. iViernes. -Banquete al director de Obras públicas con motivo de haber estrenado u n a s zapatillas para andar cómodamente por la Dirección del ramo. j. Mi J ves. Verdad es que las p a t a t a s escocidas, y el Champignoí maltp- é lid, y les asperges y el vino estrepitoso, estaban exquisitísimos. Créete que se h a n chupado los dedos h a s t a los m á s refractarios á chuparse las extremidades. ¡En cambio, t u pobre Colsa aquí, a g a r r a d a á las sempitern a s lentejas con sus correspondientes inquilinos enlutados! ¡Qné quieres, hija! Los compromisos la personalidad del ilustre festejado ¿Y qué t e h a dicho el ilustre festejado? -A mi, aisladamente, nada. Nos ha dado las gracias en globo. ¿Es aeronauta? -No; quiero decir que nos h a englobado p a r a manifestarnos su gratitud. -Y tú, ¿de q u é le conoces? -De q u e u n a vez, y e n d o ambos en el tranvía, me p r e g u n t ó la hora que era. ¿Y eso t e obligaba á contribuir al banquete? -No, p o r cierto; pero el q u e más y el que menos de los comensales t e n i a con el festejado t a n t a amistad como y o E l caso es q u e u n o vea su n o m b r e al día siguiente en letras de molde. E n efecto; este h o n o r y el afán de mlir alguna que o t r a vez del inevitable puchero doméstico, les anima S rfifííío. -Banquete al académico de la Historia señor Capacete por haber descubierto que Asafétida no fué ningim emperador romano. Dominffo, -Banquete al insigne poeta manchego Manuel Sánchez con motivo de l a charada que insertó el día de Royos en M Higo Constitucional. y ¿Qaé más? Anoche soñé yo que allá en mi vejez iba también á ser banqueteado, gracias á la miaja de nombro que tongo (y llamándome J u a n n o es modestia decir que tengo u n a miaja de nombro) El t a l sueño, que merece capitulo aparte, ¿será susceptible do realización algún día? ¡Quién sabe! Nadie puede decir do este agua no me h a r á n beber Cosas t a n estupendas vemos en este mundo, que y a n o nos atrevemos á dudar de nada. Todo es posible, y debemos estar dispuestos siempre á creerlo todo á pie enjuto (como dice de b u e n a fe cierto diputado monosilábico) El día menos pensado v a n á decirle á u n o ¿Sabe usted q u e el ministro de M a r i n a acaba de d a r á luz dos robustos gemelos? Y u n o contestará, sin manifestar asombro: -Pues que Dios le dé salud para criarlos y le libre de postemas, amén. JUAN P É R E Z ZÚÑIGA