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MARIO EN EL PAPEL E T Í O ROQUES oO tipo arrancado de la botica de un lugarejo, y que ha encarnado muy bien en el Sr. Balaguer. El argumento de la obra de Vela es sencillísimo: está reducido á la lucha de dos caciques y á la oposición de uno de ellos para que su hija se case con el hijo de su enemigo político. Esta es la obra, ésta es la lucha, pero al final viene la pasión: los amantes huyen, y el padre, amenazador y rugiente, dispónese á perseguirlos. Con ese argumento ha conseguido hacer una obra acertada, no genial, porque todavía Vela no está clasificado en ese lugar, pero sí una comedia simpática, graciosa, flexible, con un acto segundo y con una escena (la del cacique y el médico) que puede firmarla el putor más peritísimo, y que para si quisieran muchos que encanecidos eíi las cuartillas no tienen todavía más que una manera de hacer mediocre. Vela piensa bien y llegará, y creo que no me ha de dejar mal en clase de profeta. Carmen Cobeñay Thuillier, linda pareja que dioense amores constantemente en el teatro, estuvieron muy bien, asi como suena; cosa no de extrañar si hemos de tener en cuenta el talento que distingue á los dos, y que confirman en cada obra mis entusiasmos y mis aplausos. Mario, artista de una manera sólida, en su papel de arrendatario arruinado por el fisco estuvo admirable, certero, con la verdad que da el natural. Cepillo y Cirera tienen bastante garantía con los aplausos del público, señalada muestra de la fidelidad con que interpretan sus respectivos papeles. Y amigo Vela, á ver si en la literatura llega usted á ser el amo del cotarro Sabe usted que se alegraría su devoto amigo Luis GABALDÓN Fotog. de M. Franzen, de la Sociedad Arlistieo- Folográfiixx, Principe, S 2. CUENTOS BATUEKOS, POE GASCÓN ¿Qué has tuvido? -Dicen que gota; se conoce que no me hizo prebo un jarro de vino que me bebí. -Entonces no ha sido gota, sino dos cuartillos. -Te voy ¿regalar un par de guantes. -Grracias; ¡si no los gasto! -Torcíalos, hombre; son de mucho abrigo. ¡Vaya! Tomaré uno por no dispreoiar.