Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
de raso y terciopelo, cubierto de costosos encajes, y haciendo ellos brillar, al fulgor de las luces eléctricas, la pedrería de las placas y los vivos colores de las bandas. Las cortesías se hacen con todas las reglas del arte: ellos se i n c l i n a n profundamente hasta formar ángulo recto; ellas, doblando graciosamente las rodillas, hacen u n o de esos saludos indefinibles é incopiables, en los que no es posible confundir á la g r a n dama con la improvisada ó parvenú, y que hacía decir á u n a célebre duquesa, y a difunta cuando en vano t r a t a b a de imitarlos alguna d a m a de no m u y ilustre prosapia: -Esa h a aprendido el minué de g r a n d e Y el minué en este caso era menos difícil que las ceremoniosas cortesías del rigodón. ¡El ri godón! A primera vista es u n baile m o n ó t o n o sin pizca alguna de variedad ni de elegancia. Y ciertamente, y o lo he visto algunas veces, al compás de u n detestable piano, en algún Establecimiento balneario, y no me ha parecido el mism. 0 aristocrático y cadencioso baile de los salones madrileños. L a música es entonces, como decía u n violinista célebre, ruido que arrulla las conversaciones. Nadie lleva el compás; nadie se cuida más que de buscar las manos de su vis o, vis y de a c a b a r pronto cada figura, como si tuviesen prisa p o r c o n t i n u a r la i n t e r r u m p i d a conversación. P e r o ¡qué distinto este vulgar rigodón del que se bailó anocñe, como todos los viernes, p a r a comenzar la fiesta de la marquesa de Squilaehe! El sexteto, dirigido por el hábil maestro Serrano, eiecutaba lo más selecto del repertorio; las figuras se movían graciosa y acompasadamente; las cortesías e r a n profundas, reverentes, correctas, cual pudieran hacerse ante el t r o n o de u n a soberana. Y entre las jóvenes que cual b r i l l a n t e cinta de flores formaban el cuadro, había bellezas t a n peregrinas como las señoritas de Alcalá G- aliano, León, Marín, N a v a m o r c u e n d e Martínez Campos, Águila- Fuente, Montalvo, Collado y Alcázar, E s t e b a n Collantes, Grirón, O Donnell, P i n e d a Béjar, Shee y Saavedra, M o n t a r c o Limpias, Pidal, Landecho y Vía- Manuel; la iuglesita Miss Bonan, y la bella a m e r i c a n a señorita de Valle, nieta de los marqueses Du- Quesne. E l rigodón es u n baile m u y elegante y necesario p a r a a l t e r n a r con el vertiginoso vals y el agitado pas a, quatre. Es el predilecto de las damas y el único en que se permiten a l t e r n a r las eminencias de la política, de la l i t e r a t u r a de la milicia y de la diplomacia. MONTE- CRISTO (DiBnjo DE ALCAr Á GAUAKO) MODELOS PARA EXPOSICIONES, POR IIECACHIS E GANADOS DE PEE. DIDOS