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ACTUALIDADES E S P A Ñ O L E S DE L A EMBAJADA Los que temían que el embajador Sidi- Brisha j u z g a r a de los sentimientos y cultura de España por el acto punible y m e r a m e n t e individual realizado contra su persona, olvidaban que el opulento m a r r o q u í había estado otras veces en la Península, donde siempre faé agasa. jado en consideración á su a l t a jerarquía y á su calidad sagrada de huésped del G- obiemo; olvidaban que ya conocía á españoles, t a n ilustres y caballerosos como el general Martínez Campos y los que le a c o m p a ñ a r o n en la importante y delicada misión que el año pasado le llevó á Marrakesh; olvidaban sobre todo que como hombres de confianza del embajador y sirviéndole de cariñosos guias é insustituibles acompañantes, venían fancionarios españoles t a n ilustres y dignos como el doctor Ovilo y el Sr. Saavedra, cuyos r e t r a t o s ofrecemos al lector en esta página, gracias á la amabilidad del reputado y diligente fotógrafo Sr. Compañy. El doctor Ovilo pertenece al cuerpo de Sanidad Militar, como médico m a y o r y subinspector que es de t a n digno cuerpo; está agregado á la legación de España en Tánger, y es en la capital diplomática de Marruecos director de la Escuela de Medicina, donde sus sabias enseñanzas proporcionar á n al gobierno del Sheriff u n a generación de médicos sólo comparables á aquellos otros médicos árabes que produjeron en tiempos las escuelas de Córdoba y Sevilla. Como médico militar, hizo el doctor Ovilo la campaña de Cuba; como hombre de ciencia, estuvo BL JJOCTOK O V I L O (Fof- oo- Compaña, con representación oficial en muchos congresos científicos extranjeros; es socio fundador de la Sociedad Española de Higiene, en cuya corporación ha sido secretario general y ha cultivado con t a n plausible asiduidad como provecho científico estudios t a n modernos é interesantes como los que hacen relación á la bacteriología. Es grande su ascendiente sobre los marroquíes á quienes acompaña, y fué médico de Muley Hassán, que le distinguía mucho en su corte. Lleva ocho años en Tánger y ha prestado relevantes servicios á España y á los hijos del Profeta, creando, además de la Escuela de Medicina antes nombrada, u n hospital con todos los adelantos modernos. El Sr. Saavedra, que acompaña también á la embajada en calidad de i n t é r p r e t e es u n distinguido funcionario del ministerio de Estado t a n diligente como discreto. Ambos sostienen con notable entusiasmo la carga no floja que pesa sobre ellos con motivo de las negociaciones, y terminadas éstas volv e r á n á Tánger, donde tienen su residencia habitual y su diplomática y p a t r i ó t i c a labor. Sea éste público testimonio de aprecio á los compatriotas que lejos de España sostienen muy alta, sin exhibiciones n i alardes personales, la bandera querida de su patria. EL I N T E E P E E T E SE. SAAVEDEA. (Fotog. Co- mpañy.