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veniente, imico hueso, como decimos en el argot de bastidores, que el encontraba y que yo veia mny jnstificado: y era que en aquel ambiente del género bufo, dislocado y fuera de la realidad, una figura romántica, sentida como la de María Stuard, podía haberse intorpretado como un atrevimiento indisculpable. El maestro Eogel, el veterano autor de El Joven Tele maco y otras producciones de aquel tiempo, y que hoy vive retirado en Valencia, era el encargado de poner en solfa la obra, y aun creo que hizo dos números; pero luego, por estas razones que le he indicado á usted, suspendimos todo; yo estrené otras zarzuelas y no me volví á ocupar de Mujer y reina hasta el año pasado, que siendo Rodrigo empresario del Principe Alfonso, y previas algunas confe reacias, estaba dispuesto á hacerla; pero la temporadada terminó á los pocos días de esto. Este año, teniendo compromiso con Juanito Elias de dar algo para Jovellano? le hablé de la obra, le gustó, se la lei á Chapí, y en quince días la adornó con una música originalísima, fresca, elegante como toda la suya; se estrenó, gustó, y aquí termina la historia. -De modo que la obra- -Puede referirse en pocas palabras: María Stuard, con los esplendores de su corte, después de muerto su esposo se traslada al palacio del Louvre, en París, donde recibe distintas embajadas de diversos países que vienen á solicitar su mano para los monarcas más poderosos. Ella, como mujer, adora á un conde, alma de artista, pero por razón política no puede casarse con él. La ACTO i n CTJADEO SEGUNDO. guerra con Inglaterra la vuelve á sus estados de Escocia. Los odios de los enemigos, las luchas políticas, todo DITO (S H A M O H T I L L A y S E V I S O O H T I) pesa sobre su corona y agranda más la distancia entre la reina y la mujer, dando lugar en el desarrollo de la obra á que sacrifique sus amores, su corazón, sus sentimientos, por el principio de autoridad, como asi lo hace, casáridose con nn príncipe primo suyo y empezando su reinado ACTO I I I C U A D B O TEECEEO. -LA SEBENATA. (SE. SIGLEK Y COKO) el mismo día que como mujer inmola sus sentimientos de enamorada. En la obra, á través de esta nota romántica, interviene un gascón aventurero, fiel reproducción de nuestro Gil Blas, que con su escudero son dos factores esencialísimos.