Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
De padres á hijos se h a transmitido la s a n t a eostum bre con esa fidelidad española que no deja de acatar n u n c a las resoluciones de los antepasados; y de t a l suerte, nadie en la nohle morada se entrega á las alegrías de la P a s c u a sin recibir antes la solemne hendición de la i l i s a del G- allo. EN LA PAEROQUIA DE SAN GIL (SKVILLA) Allá v a n en tropel ellas y ellos, roncos de gritar y de c a n t a r villancicos, aporreando los panderos y dándole a l a s zaruhombas, arrastrados por su misma alegría, desbordada en faerza de tragos, barriendo las calles al modo de u n a tromba, que cada vez toma más aire. Todos tienen un duro en el bolsillo para gastárselo en manzanilla; es noche de no dormir, según reza la copla; h a y unión y demás entre los vecinos; no falta salud, y después que oigan la Misa del G- allo como buenos cristianos, ¡nova á V V ser jaleo el que se arme alrededor de la mesa, siendo de los convidaos P u r a la cigarrera, J e susa la prendera, la seña Pepa y el señó P a c o el inspector de consumo? el hombre de más bulla y el mejor g u i t a r r i s t a del barrio y de su término! Es gente m a C V loante, pero piadosa. Llegan al templo, cesan en el atrio sus coplas y sus panderetazos, y se confunden e n t r e aquella multitud igualmente tempestuosa, llena de remolinos que estallarán en cuanto desaloje la iglesia, en la que se esconde la flor del barrio de la Macarena, formidable oleaje que sólo es capaz de contener el sencillo sacerdote do la Misa del Gallo, apoderado del corazón de u n pueblo que jura, pero que reza. EPÍLOGO EN EL GALLINERO ¿Que vas á salir á estas horas? ¡Pero si todavía no clarea! ¡Cacaread más bajo, no despertéis á los chicos! Y a sé que es media n o c h e ¡Voy á m i misa! ALFONSO P É R E Z N I E V A (D 1 BOTO 8 DE H U E R T A S) -Pfi IV- 4. y