Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LA LECHE DE ALMENDRAS Legendario y rico manjar de la castiza cocina española que viene todos los años por Nochebuena á servir de pretexto á las cenas de Navidad, y que debemos á los judíos, que fueron los primeros en servirse de la leche de almendras para confeccionar las cremas moldeadas, llamadas vulgarmente flanes. üespués, en los primeros tiempos del catolicismo, los fervientes devotos que se abstenían durante el periodo cuaresmal de toda clase de lacticinios, empleaban la leche de almendras en sustitución de la de vacas, de cabra ó de oveja. La confección de la leche de almendras es un suceso en un hogar en donde reina el amor á la familia. Es el postre obligado de esas cenas patriarcales que reúnen en torno de una mesa la gente de la casa, los parientes más cercanos y los amigos queridos en el momento en que dan las doce, la primera hora del venturoso día en que nació el Niño Jesús, el Salvador del Universo mundo. Tolo es alegría, y en la cocina es donde resalta más el regocijo de chicos y grandes preparando la santa comilona. El momento es solemne: la preparación de los manjares toca á su término. La mamá, hermosa y elefante dama, dirige las operaciones del fogón ante una comisión de comensales. Chisporrotea el pavo, relleno de carne de salchichas, y de castañas, en el asador. Dos ricos besugos de Laredo se asan á fuego lento en el horno, rociados de continuo con vino de Montilla. Las pechugas de seis capones de Vitoria se estofan en una cacerola á fuego lento con algunas setas y recortaduras de trufas, y orondas morcillas de Candelario esperan turno de tueste, muellemente colocadas sobre las parrillas. En la antecocina, la cocinera de la casa está pasando por colador la patata cocida para hacer el puré que servirá de guarnición á los embutidos. La doncella monda langostinos, que la niña mayor va colocando en una fuente, para embadurnarlos luego con una salsa mayonesa que se verterá por encima, y que están haciendo con amore en el comedor el cabeza de familia, prohombre político, y su suegro, respetable procer de la magistratura. El sietemesino de la casa, aspirante á socio del Veloz, machaca en un mortero 500 gramos de almendras, y para que no se separe de ellas el aceite que contienen, les echa dos cucharadas de agua durante el machaqueo. Así que está hecha la pasta, la niña pequeña la colocará en una servilleta blanca para que escurra bien, y luego la mamá la desleirá en un litro de agua un poco templada.