Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
1 twfLví UNAS ESCUELAS MODELO E aq uellas fiestas y regocijos en que ardió la corte de las Españas con motivo del cuarto Centenario del Descubrimiento de América, bien poco resultó de práctico. Hondas disquisiciones históricas, de las cuales salió muy mermada la gloria del gran navegante; numerosos congresos, cuyas conclusiones meramente científicas tardarán muchos años en traducirse en hechos; fiestas y espectáculos que divirtieron al pueblo por un día y entramparon al Municipio por algunos años, he aquí, si no lo más principal, lo más sonado por aquel entonces. Pero mientras Madrid se aturdía con el continuo sonar de las músicas y el desfile inacabable de procesiones y cabalgatas, una escena se desarrollaba en Sevilla mucho más modesta, pero mil veces más útil. La Eeal Maestranza de Caballería, y en su nombre el hermano mayor Sr. Valdecañas, noble y generoso iniciador de tan levantada idea, acordaban construir unas magnificas escuelas, cuya primera piedra fué colocada solemnemente por S. M. la Eeina Eegent cuando realizó su viaje desde Huelva á la capital de Andalucía. Aceptada por el Ayuntamiento sevillano la donación de los edificios construidos por la Eeal Maestranza, el alcalde- presidente Sr. Bermúdez Eeina, á cuya brillante y acertada gestión debe Sevilla el Nuevo Parque, el ensanche de numerosas calles y otra porción de mejoras y reformas de importancia, se propuso corresponder á la generosidad de los caballeros maestrantes, dedicando toda su atención y sus desvelos á la perfecta instalación en aquellos locales del material móvil y fijo exigido por los últimos adelantos. Y el concejal D. José Luis Arredondo, nombrado por la corporación inspector de estas obras y director de los trabajos de instalación y decorado, emprendió con la misma fe su noble tarea, en la que había de demostrar su buen gusto y conocimientos pedagógicos. De- este estimulo entre la Maestranza y el Ayuntamiento, de esta combinación entusiasta entre las personas que á su cargo tomaron la pronta y perfecta realización de una idea generosa y buena, ha salido, como no podía menos de suceder, una obra completa, una obra artística, una obra útil: las Escuelas de la Macarena. Colocadas en un barrio muy típico, eso si, pero abandonado y poco favorecido hasta ahora, serán desde hoy fuente de educación y de cultura para la infancia del pueblo sevillano; con struidas sin mezquindad y adornadas con todo lujo, la enseñanza se dará en ellas con arregló á los últimos adelantos de Proebel, Pestaloizi, Spenoer, Montesinos y otros ilustres pedagogos; siendo las primeras escuelas que con tal riqueza de detalles se han abierto en España, será muy honrosa y muy larga la gloria de los que en su construc- T ANTONIO VAIDECAÑAS Y ÜCtÉS