Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
intentando p o r este medio mantener vivo el fuego patriótico en su pecho, empresa no muy fácil, á juzgar por las deserciones y actos de insubordin a c i ó n cometidos en todo el curso de la cam. paña dentro del ejército del Celeste Imperio. La importante plaza de Puerto Arturo era hace doce años un simple r e f u g i o de pescadores. Hoy tiene grandes muelles, dársena, docks, grúas de vapor, y cuanto necesita un puerto de guerra moderno. Francis Magnard director de (Le Fígaro Con razón ha dicho un periódico que este otoño era fatal para la prensa. Al comienzo de él murió Santa Ana; más tarde uno de los propietarios de The Thimes; ahora es la prensa francesa la que rinde su tributo á la muerte en la persona de M. Magnard, director del primer diario parisiense. Magnard era un maestro en el periodismo. Elevado á la dirección de Le Fígaro á la muerte de Villemessant, daba la nota del día en sus fondos, muy cortos, pero acerta Rerne Tliustrce) dos, incisivos, llenos de aticismo y de sentido común. Ensebio Blasco le dedicó en ¡l Liberal una necrología pre osa, llena de recuerdos íntimos y de anécdotas graciosísimas. He aquí una de ellas: Iba á casarse D. Antonio Cánovas, y había yo hecho un largo articulo sobre su esposa, él, la boda, los regalos, los talentos del grande hombre de Estado. Era, como sucede siempre cuando se trata de extranjero, de una gran dificultad hacer pasar todo aquello; pero Magnard, que era un espíritu recto, comprendió que yo le diese al caso gran importancia. Puso al margen del articulo, al enviarlo á secreUNIONC taría; Publíquese, por dar gusto á Blasco. Y era muy de agradecer, y yo estaba tan contento. El articulo debía aparecer al día siguiente; pero aquella tarde surge el célebre escándalo de las condecoraciones: Wilson, la Limouzin, CafEarel Llego al periódico á las diez de la noche, y me encuentro sobre mi mesa las pruebas de mi artículo con esta nota: Gruardar esto para el segundo matrimonio. Nota cómica Realmente entre la espada y la paENTEE LA ESPADA Y LA PARED red, como gráficamente lo ha repre- sentado Mecaohis, se encuentra el ministro de Ultramar entre las premuras del partido reformista, que á toda costa quiere la Diputación única paraCuba, y el partido de la Unión Constitucional enemigo de tales reformas. Si la pared no cede, ó la espada no se abate, jguay del flamante ministro, colocado en tan crítico y peligroso trance!