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DON JUAN TENORIO DSAMA EELIGIOSO- FAÍfrÁSTICO EN DOS PARTES, DIVIDIDAS EN SIETE 0 UADE 03 ¡t: j ORIGINAL DE D. JOSÉ ZORRILLA -i- -f E s t r e n a d o e n M a d r i d en el T e a t r o d e la Cruz e n A b r i l d e 1 8 4 4 FRAGMENTOS ACTO PRIMERO, ESCENA PRIMERA DON J U A N ¡Cuál g r i t a n esos malditos! ¡Poro mal r a y o mo p a r t a si on concluyendo l a c a r t a no p a g a n caros sus gritos! BUTTAKELLI ÍA Clutti. Buen carnaval. CIDTTI (A BuUarein. B u e n agosto P a r a rellenar la ai quilla. BÜTT ARELLI Ni caen aquí buenos peces, que son casas mal miradas por gentes acomodadas, y atropelladas á veces. Poro hoy. HDTTATÍELT. T ACTO IV, ESCEIsA Jll DON J U A N H o y n o j n t r a en la cuenta. Ciutti; se ha hecho buen trabajo. CIUTTI ¡Quiá! Corre aliora p o r Sevilla poco gusto y m u c h o mosto. ¡Ghist! Habla un poco más bajo, que mi señor se impacienta pronto. HÜTTARELLl ¿á. SU servicio estás? Cálmate, pues, vida mía, reposa aquí, y un momento olvida de t u convento la triste cárcel sombría. ¡Ah! ¿iSTo es cierto, ángel de amor, que on esta apartada orilla más pura la luna bi illa y se respira mejor? Esta aura que vaga llena do los sencillos olores do las campesinas flores que brota esa orilla amena: osa agua limpia y serena íí- que atraviesa sin temor la barca del pescador que espora cantando el día, ¿no es cierto, paloma mía, que están respirando amor? lisa armonía que el viento recoge entro esos millares de floridos olivares que agita con manso aliento: esc dulcísimo acento con que t r i n a el ruiseñor, do sus copas morador, llamando al cercano día, ¿no es verdad, gacela mía, que están respirando amor? ACTO PRIMERO, ESCENA XV ALGUACIL (Que entra. T é n g a n s e allá. ¿Don Luis Mejía? DOK LUIS Yo soy. ALGUACIL ACTO 111, ESCENA IV n II 10 IDA ¡Oh! ¿Vais á Siicarla usl? TION J U A N ACTO VI, ESCENA II DON J U A N ¡Ks realidad, ó deliro! Bs su íigura su gesto! ESTATUA Sed preso. DON L U I S ¡Soñando estoy! ¡Yo preso! DON JUAN (Soltando la carcajada. ¡Ja, ja, j a ja! Mejía, no lo extrañéis, pues mirando a l o apostado, mi paje os ha delatado p a r a que n o me estorbéis. ¡Necia! ¿Piensas que rompí la clausura temerario para dejármela aquí? Mi gente abajo me espera; sigúeme. BRÍGIDA ¿Por qué te causa pavor quien convidado á tu mesa viene por ti? DON J U A N ¡Dios! ¿ÍTo es esa la voz del Comendador? ESTATUA Siempre supuse quo aquí no me habías de esperar. DON J U A N ¡Sin alma estoy! ¡Ay! Este hombre os u n a liera: nada le ataja n i altera Si, si; á su sorubra mo voy. Mientes, porque hice arrimar esa silla para ti. Llega, pues, para que veas que aunque dudé en un extremo do sorpresa, no te temo aunque ol mismo Ulloa seas.