Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Cú) 2 P r o n t o voló el himno con la victoria, y. fué repotido de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo y de aldea en aldea; los espectadores de los teatros lo c a n t a b a n on coro, y el mismo liiego y sus compañeros lo e n t o n a b a n públicamente en los teatros y en las callos de Madrid. Afirma Mesonero Bomanos (Mamarlas de n. n set. eidón) que la primera vez que Kiego y sus amigos lo c a n t a r o n en un teatro de la villa y corte, usaron las dos músicas, la do Miranda y la do ü e a r t y que éste se maravillaba de ver convertida su contradanza en himno patriótico. El cambio, ó la sustitución, de una música por otra no halla explicación plausible; pero es de suponer que acaso Eiego conservara alguna copia de la que escribió E e a r t dui ante su cautiverio, y que el mismo Biego, ó quizá San Miguel, la aplicarían á la letra compuesta por éste, creyéndola de mejor efecto que la de Miranda. Eiego apuró todas las embriagueces del triunfo y del aura popular; luego fué blanco del encono y de las iras do los liberales moderados, y, por último, el dia del vencimiento de la causa constitucional, agotó las crueldades y los oprobios de la derrota. Restaurado el absolutismo en 182 B, el genera Eiego pagó con su vida el amor del pueblo, cumpliendo el j u r a m e n t o de vencer ó m o r i r por la Constitución. Fugitivo, errante, preso, merced a u n a traidora celada, on u n cortijo del término de Vilehes el 14 de Septiembre de JS 28; trasladado á Madrid y condenado á muerte, aquel caudillo que conmovió á E s p a ñ a i0 obtuvo de sus enemigos los realistas otra oración fúnebre que la estampada en la Gacela d- ol 8 de Noviembre de 182 ÍÍ, y que dice textualmente: Hoy, á las 12 del dia, so ha ejecutado la pena ordinaria de horca en la persona de Don Eafael del Eiego. El público, que t a n altamente ha detestado los delitos de este infeliz, ha dado bien á entender que sabe separar ol crimen del crimina pues no se ha oído un insulto á su persona, en medio del numeroso concurso que o c u p á b a l a carrera, contentándose con gritar en el acto de la ejecución; Viva (d ruy ahsnhdo y Mentía d e s c a r a d a mente la Gacela, ues fueron infinitos los ultrajes, las injurias, los insiiltos y los tormentos que hicieron sufrir al desventurado. E i e g o había nacido en Tuiía (Asturias) en 17 Í, y murió á la edad L a canción que ha inm r. i aci su cumbre, rejiotida h a s t a la saciedad en tiempos de t r e i n t a y nuevo rigurosamente por los Globiernos reaccionarios; tolerada durante la de Gobiernos libera, guerra con los marroqu, s (185 í) -í) 0) ara inflamar el espíritu de las tropas, resonó en las e n m a r a ñ a d a s selvas hasta 18 8, en que volvió á resonar en las calles de Cádiz y en ol puente de Alcolea. El del África, y enmudoi nombre del cg, udiU escrito con letras de oro, decora, con los de otros mártires, los muros del palacio de las Cortes; y siempre que los corazones españoles laten por la libertad ó por la patria, las músicas acrecientan el entusiasmo con los sones marciales del himno de Eiego, convertido y a en himno nacional. Josa DE VELILLA (DIBUJOS DK A L B E E T I)