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EL HIMNO DE RIEGO Todos los que hoy viven liau oído la música de la canción liberal, repetida desde hace setenta años, pero m u y pocos conocen su letra, y son todavía menos los que saben en qué circunstancias se escribió y compuso este himno guerrero, que en su parte musical ha llegado á sor el h i m n o patriótico de la nación española. H e aquí los datos que podemos ofrecer á nuestros lectores. El 1. de Enero de 1820, ol comandante D. Eafaol del Eiego proclamó en Las Cabezas de San J u a n la Constitución de 1812, en unión de Quiroga, Arco- Agüero, López del Baño y otros jefes del ejército destinados á sofocar la insurrección de las Américas. Malograda la t e n t a t i v a del coronel Eotalde para apoderarse de Cádiz, inactivas las fuerzas constitucionales en San Eernando, y temerosos los pueblos, faltos de energía p a r a adherirse al alzamiento, so organizó u n a columna volante, al mando do Eiego, p a r a excitar el espíritu público y decidir á las ciudades por la causa do la Constitución. Esta columna, fuerte de 1.500 hombres, que la formaban los batallones do Asturias, Sevilla (menos la compañía de granaderos) Gruías, dos compañías do Valencey y cuarenta caballos, partió do San Fernando el 27 de Enero, y por Chiclana y Vejer se encaminó á Algeciras, donde entró al anochecer del 1. de Febrero. Riego evacuó esta ciudad el día 7, y habiéndose compuesto en ella ol famoso himno, se sabe, con ¡joca diferencia, hasta ol día en que fué escrito, que debió ser uno do los que mediaron dol 2 al (j do Febrero. Escribió la letra ol capitán D. Evaristo San M i g a d entonces jefo do la jjlana m a y o r do la división do Riego y n a r r a d o r do sus operaciones, y más tarde general del ejército español y autor do la Hisloria da íelipe 11. H e aquí la dol himno, adecuada para inflamar el ardor bélico do los soldados, aunque deplorable como poesía: Soldados, la pnlria nos llama d la, lid; jiiretnos por ella vencer ó morir. Serenos, alegres, valientes, osados, cantemos, soldados, el himno á la lid. Y á nuestros acentos el orbe se admire, y en nosotros mire los hijos del Cid. Soldados, etc. Blandamos el hierro, quo el tímido esclavo del libre y del bravo la faz no osa ver. Sus huestes, cual humo veréis disipadas, y, á nuestras espadas, fugaces correr. Soldados, ele. ¿MI mundo vio n u n c a más grande osadía? ¿Lució n u n c a u n día más grande en valor que aquél que inflamados nos vimos del fuego que excitara en Eiogo do p a t r i a el amor? Soldados, etc. La música primitiva estaba en compás do 2 por 4, y parece que fué compuesta por D. Fernando Miranda, oficial do la columna volante y autor de u n a relación ó Memoria de sus operaciones. Pero es lo extraño que esta música no prevaleciera, y que la única hoy conocida sea u n a contradanza, en compás de C por 8, que compuso el coronel de Valonas D. José B e a r t de Copons hallándose prisionero con Riego en F r a n c i a d u r a n t e la guerra do la Independencia. El himno de Reart, aunque menos belicoso quo el do Miranda, fué adoptado por las bandas de música y por el pueblo. Cantóse por primera vez, sin duda con la música de Mii- anda, el día 8 de Febrero de 1820. Al salir Riego do Algociras encontró en los llanos de Taibiila (otros dicen de Dox K J F A K L DEL UIEGO Taiballa) al ejército realista, viéndose rodeados los constitucionales por más de 800 j i netes. Riego formó su gente en tres columnas corradas, vitoreó á la nación, á la libertad y á la Constitución, y mandó entonar por primera vez la canción patriótica p a r a enardecer el ánimo do los suyos, y recordando quizás á los franceses de 1703, que se entusiasmaban cantando la Marsellesa al t r a b a r las b a t a l l a s épicas de la Revolución. El ciudadano Francisco Brotons (como él mismo se titula) capitán del regimiento do la Reina, en su relación impresa en Cádiz (1822) escribe: Las guerrillas nacionales rechazaron é hicieron replegar las contrarias; las columnas enemigas permanecieron inmóviles y en el mayor silencio, y la división n a c i o n a l atravesó, cantando, la llanura De igual modo se cuenta el hecho en la Memoria histórica de San Miguel, impresa on Sevilla en 1820, y en la Historia de la Bevolución de España, editada el propio año en Cádiz, i m p r e n t a de Carreño, y de a u t o r anónimo que responde á las iniciales A. T. Los expedicionarios descansaron en Vejor h a s t a el día 12, y a c t i v a m e n t e perseguidos, emprendieron u n a m a r c h a forzada; llegaron el 14 á San Roque, ol 15 á Estepona, el 16 á Marbella, librando u n a acción con las tropas de O Donnell; el 18 á Puongirola, y el mismo día por la noche á Málaga, en la cual pelearon el 19; el 20 á Colmenar, el 21 á Antequera, el 24 á Campillo- y por la tardo á Cañete la Real; ol 25 á Ronda, dondo se, trabó otro combate; el 26 á G- razalema, el 2 de Marzo á P u e r t o Serrano y á Montellano; el 3 á Morón, en cuyo l u g a r hubo encarnizada lucha; el 5 á Villanueva de San J u a n reducidos ya á 400 hombres; el mismo dia 5 á Gilena, ol 6 á Estepa; el propio día, por la noche, á Aguilar y Montilla, el 7 á Córdoba, pasando el p u e n t e á la vista