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616 de frente. Y a sa be usted que desemboca en la plaza. No creo (jue los insurrectos esperón que se les ataque por semejante agujero, y supongo U 6 lo h a b r á n descuidado. De todas suertes, conviene que venza usted cuantos obstáculos se le opongan sin disparar u n tiro h a s t a el término de l a j o r n a d a ¿Queda usted enterado? -Perfectamente, mi coronel. ¿Me m a n d a algo más? -jSTada, b u e n a suerte. C o m e t a ¡atención! ¡á l a carrera! ¡Buena idea! Necesito u n fusil ¡velay uno! ¡Si me falla el disparo, estoy perdió! ¡De primera! ¡Un blanco como los del sargento López! Lo escabeché. ¡Digo, que n o llevaba aceite mineral el mozo! H a b í a pa prender t o a la población. ¡Ajajá! Lo engancho de u n agujero, y á vivir. Tan, t a p a t á n t a p a t á n ¡Magnifico! U n t e r r e m o t o ¡Si meto y o más ruido que t o a la b a n d a j u n t a! Se dispersan, ceden el campo es nuestro. ¡Bravo por la primera del primero! IV -JRojo, aquí de t u s puños. -Descuide usted, mi capitán, que apretaré de firme, para que el h o n o r de la primera del primero quede en su sitio. -Toca paso de ataque. -Tan, t a n t a n t a p a t á n t a p a t á n VI -Bien, capitán. ¡Es usted u n valiente! -Gracias, m i coronel. -Su n o m b r e de usted será de los primeros en la propuesta q u e el general elevará en Madrid al Gobierno provisional. L a aparición de su compañía, desembocando fA f- -Los hemos pillao con las manos en l a masa. Si n o s descuidamos u n poco, llegamos tarde; iban á prender fuego al A y u n t a m i e n t o Tan, t a p a t á n t a p a t á n ¡Vaya u n a sarracina! Estos condenaos b a t e n bien el cobre. ¡Es claro! No t i é n otro remedio que defenderse hasta morir; se v e n copaos. ¡María Santisinia, qué estrago h a n hecho en la compañía! ¡Pues señor, eomo n o apretemos! H a y que c e r r a r l o s ojos, y ¡adelante! Tan, t a p a t á n t a p a t á n Llueven las balas que es u n gusto. ¡Vaya u n diluvio de tiros! ¿Y el capitán? Allí está ileso. ¡Es u n b r a v o ese hombre! Y n o paeoe sino que áé u n talismán que le defienda de la muerte. ¡Impávido! Tan, t a p a t á n t a p a t á n ¡Eeeontra! Me quedé sin parche. ¡Menuda raja! ¡Cá, n o suena! ¿Y qué hago yo? ¡Toma, y si la compañía n o oye el toque de ataque, puede desordenarse y cejar! E l corn e t a ha caído ¡Hola! ¿Dónde va ese tío? Apuesto que á incendiar el Municipio, aprovechando la confusión. por el pasadizo, decidió el éxito del ataque. S e h a n b a t i d o ustedes eomo leones. -Mi coronel, ¿me permite usted que le presente al héroe de la jornada? ¿Quién es? Será premiado en el acto. -Itojo. VII -Pero ¿que diantres lleva colgado ese chico de la bandolera? -Una lata de petróleo. ¿Cómo es eso? H a b l a -Con premiso de usía. P u e s ná, que me abrió el parche u n a bala en lo m á s recio, y viéndome sin poder tocar, m a t é á u n o de los insurrectos q u e llev a b a u n a lata, y me hice con ella u n tambor. ¡Eres u n b r a v o chico, y t e h a s ganado l a cruz! ALFOKSO P É R E Z NIEVA (DIBUJOS DE F MOTA)