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594 También yo quise echar raano de los remedia- vagos en cuanto oi por primera vez hablar de la península coreana Sino gue en vez de un Diccionario geográfico, tomé un Diccionario médico, busqué por la C, di con la palabra, y leí ansioso: Corea (baile de San Vito) Cerré el volumen, y esto es cuanto sé del conflicto coreano. Conque, por mí, puede el baile de San Vito continuar. En el Ayuntamiento de Madrid creímos que iba á armarse la gorda, mas no le ha llegado todavía el turno. Mientras se arman algunos caballeros, la Gorda hace antesala, vocifera alguna vez y quiere entrar, haciendo valer sus derechos de dama; pero hay concejales muy poco galantes. Díjose que el Gobierno iba á hacer y á acontecer, pero ni hace ni acontece, y hace y acontece muy bien. Hablase de la reforma de la Ley nicipal. t x Pero no se quitan los dolores de cabeza mandando á reformar el sombrero. Mientras el vecino no sepa lo que hace con su derecho electoral, no acabará la casta de malos concejales. Y si cuando llegan estos casos el vecino supiera imponerse con valentía á sus malos administradores... Pero el que más y el que menos gusta de estarse en casa tranquilo, y más que tranquilo, apático, indolente, moribundo, dejando que le administren la hacienda municipal como podrían administrarle la Extremaunción. Así, siempre sabremos por dónde viene la muerte pero no vislumbraremos jamás por dónde ha de venir el remedio. De Marruecos hemos tenido noticias de todas clases y para todos los gustos. Tan pronto se daba por muerto al Sultán, como amanecía bueno y sano cortando cabezas en cualquiera ciudad del Imperio. ¿Sabe usted que ha muerto Abd- el- Azis? -Cá, hombre, no es posible. -Lo dice Fahra por telégrafo. -Pues es que Fahra ló ha querido matar por la chispa eléctrica. Del primer plazo de la indemnización hemos cobrado ya varias monedas de doble céntimo. Es verdad que de común acuerdo se fijó el pago de la indemnización en plazos fijos, pero ahora cada uno de esos plazos se subdivide en varios, y así sucesivamente, hasta que nos den la indemnización molida y tostada, como el café. La Marina sigue lo mismo. Algunos diarios le dicen al Sr. Pasquín que se fije. Pero otros añaden que no es permitido fijar pasquines. De la unión entre canovistas y silvelistas hablaron algunos colegas como de cosa hecha. Mas ahora resulta que todo es fábula. La fábula aquella que empieza: Vló en una Suerta dos gllveilstas cierto onrloso que es periodista. LUIS ROYO V I L L A N O V A (DlBt 7 J 0 B DE OILIJA)