Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
-Bueno, pues ese Ijaúl lo pierden ustedes, replica el viajero. -Eso lo veremos; porque ha de saber usted que no nos faltan buenas relaciones, y á Montesinos, el director, le hace los calzoncillos desde que era estudiante u n a señora amiga mía que es madrina de ésta. -Bueno, bueno, grita uno de los allí presentes. Lo que ustedes deben de hacer es sentarse, que están molestando. -Pero ¿dónde? pregunta una de las niñas. -Donde se pueda. La xnamá y sus pimpollos se dejan caer sobre lo primero que encv -aitran, lo cual produce reclamaciones ruidosas. -Oiga usted, grita u n a mujer bigotuda que lleva en brazos u n niño con cara do cotorra. ¿Se van ustedes á sentar encima de mi chico? ¡Pues honibrel- -Haya paz, dice el de la americana de dril. -Se conoce que tiene usted muy poca educación, exclama la de Galindez dirigiéndose á la do los bigotes. -Más que usted. -Cállate, mamá, dice por lo bajo una de las niñas. Ko te rebajes. A todo esto, la de Galindez ha tenido que sentarse de medio lado sobre una cesta y u n saco de noche, y las hijas, á falta de mejor asiento, se apoyan en dos bultos que van en u n a de las esquinas del coche. L a bigotuda, que no puede olvidarse del insulto que le ha dirigido la de G- alindez, se pone á cantaide eojilas provocativas, que aplauden todos los viajeros, menos el de la americana de dril. -Diga usted que me coge usted triste por lo del baúl, que si no m u r m u r a la aludida. Y contesta la de los bigotes, cantando: Hay personas que viajan sólo para darse pisto, y luego las pobrecitas se meten en tren botijo. En aquel momento el tren llega á la estación de Cienipozuelos, y la de Galindez, encarándose con la bigotuda, la dice: -Yo me voy a otro coche, ¿entiende usted? porque no quiero que h a y a aquí una muy gorda y sepa usted que está hablando con una señora de mucho pundonor; y si viajamos en tren botijo es porque tenemos u n pleito y hasta que no se resuelva no podemos gastar, ¿entiendo usted? y me voy por no cogerla á usted por el m o ñ o Echase á reir la bigotuda, las niñas saltan á tierra, desatándose en improperios contra aquel marimacho con faldas, y los viajeros todos toman parte en el asunto, dirigiendo frases picarescas á la familia Galindez, que acaba por quedarse en la estación, porque el tren reemprende su marcha sin dar tiempo á que la m a m á y las niñas so suban á otro coche. Dios mío! exclama la m a m á dejándose caer sobro u n guarda aguja. ¿Por qué habremos salido de Madrid en tren botijo? Luis T A B O A D A (DIBUJOS DK M E O A C I I I S)