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421 conducida en el entierro por cuatro lacaj os vestidos con casaca negra y calzón, llevando sombrero de copa con la escarapela tricolor de la República. Tales y tan sinceras y grandiosas manifestaciones de duelo no podrán menos de servir como de lenitivo al dolor de la infortunada viuda, de la bondadosa y discretísima Madama Carnet, digna compañera del Presidente asesinado, lo mismo en la vida privada que en la oficial. De tan ilustre dama decía no hace mucho un ilustre crítico francés: íío es solamente una madre de familia ejemplar, una completa señora de su casa, sino una gran dama, en toda la extensión de la palabra, que lo mismo brilla en las solemnes recepciones del Elíseo que en su salón particular, algo más reducido, de la calle des Bassins. Desde el primer momento, Madame Sadi Carnet supo conquistarse las simpatías y el respeto de todo el mundo por su afabilidad y por el cuidado con que organiza las fiestas de la presidencia, lo mismo las grandes recepciones que las reuniones más íntimas, y eji estas últimas se puede apreciar mejor la claridad de su talento, su distinción y al propio tiempo su natural sencillez. Formando juego con tan exquisito trato social, la señora del Presidente tiene el don, como pocas, de atender de VOTACIOiS ISX EL PALACIO DE VEUSALLES PARA ELEGIR PRESIDEKTE DE LA IIEPUULICA. M. OHALLEMEL- LACOUK, PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA NACIONAL una manera discretísima y generosa al alivio de muchos infortunios que la. Pro videncia coloca en su camino. Su caridad, ia bondad de su corazón, rivalizan con el profundo interés que se toma por todas las causas justas. Por eso y nada más que por eso, porque siempre hace el bien y nunca se inclina al mal, sólo hay una voz para reconocer la delicada manera con la cual llena su misión la digna esposa del Presidente de la República. La prensa dio cuenta de los tristes presentimientos de esta señora al emprender su esposo el viaje á Lyon. Temiendo que un enfriamiento pudiera ser fatal á la salud quebrantada del Presidente, preguntaba por telégrafo muy á menudo por el estado de la temperatura, habiendo encargado al alcalde de Lyon, médico famoso á la vez, que no dejara de cuidarle constantemente. Yendo con él recibió M. Carnot la puñalada mortal. Esta horrible noticia súpola Madame Carnot en París á los pocos minutos del hecho y ocasión que la ilustre señora elegía telas y blondas para su futura hija, política, pues estaba muy próximo el enlace del hijo mayor del Presidente. Con entereza varonil partió á escape Madame Carnot para Lyon, y ya no se separó del cuerpo de su esposo hasta que la fatiga física y el dolor moral pudieron más que su ánimo fuerte y valeroso. El nuevo Presidente de la República, respetando el inmenso dolor de la afligida é ilustre viuda, ha diferido su entrada en el Palacio del Elíseo, instalándose provisionalmente en el Miaisterio de Negocios Extranjeros. Es un edificio que pertenece á las modernas construcciones francesas. E n 1845 puso Guizot la primera piedra; sufrieron las obras grave paralización con motivo de los sucesos del 48, y se inauguró, por último, el 5 de Septiembre de 1853. Se compone de tres cuerpos de edificio separados: el hotel del ministro, con fachada al muelle de Orsay; las oficinas, que dan á la calle de Constantina, y el edificio de archivos y biblioteca, construido al Mediodía sobre la calle de la Universidad. Entre estas construcciones separadas se extienden los corredores y el jardín, i a fachada de los