Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
licia francesa el gobernador de Barcelona, sin que aque 11 a apreciase la importancia de la denuncia. Tan injustificado descuido es probable que dé lugar á la destitución del jefe de policía política de Francia. El cadáver de M. Oarnot, yestido de frac y colocado en su lecbo mortuorio en la Prefectura, se presentaba rígido y severo. De él damos un apunte á nuestros lectores. Trasladado después á París, expuesto en el Elíseo sobre un plano inclinado, rodeado de blandones y cubierto á medias por la bandera tricolor, el desfile del pueblo entero por la capilla ardiente fué un espectáculo sentidísimo y conmovedor. Y mientras la indignación producida en Francia en los primeros momentos se transformaba en inmenso dolor, manifestado en aquel inmensísimo torrente humano que desfilaba sin cesar ante el cadáver, sin turbar ni por casualidad el silencio augusto é imponente de aquel mudo homenaje de todo un pueblo, la viuda de Carnot y el gobierno francés seguían recibiendo manifestaciones de pésame de todos los países de Europa. Las listas colocadas en el vestíbulo del gran Palacio llenábanse con millares de firmas; durante el día 10 la muchedumbre permaneció más de tres horas apiñada sólo con el objeto de firmar en dichas listas. Alumnos de la Escuela Politécnica y de la militar de Saint- Cyr velaban el féretro, relevándose; salones inmensos del Elíseo se llenaban totalmente con las coronas MADAME CAKNOT recibidas para el acto de la conducción del cadáver. La corona remitida por la Reina Regente de España y la del almirante Avellane, jefe de la escuadra rusa que visitó á Tolón este otoño, son las que más han llamado la atención. Estando de moda las flores naturales, no quedó en París ni una flor siquiera; se arrasaron los jardines de los alrededores y, sobre todo, los jardines y las estufas de Versalles y de Rambouillet; fué necesario recurrir á los departamentos y al extranjero para adquirir nuevas flores; de Holanda y Bélgica se recibieron infinidad de cajones llenos de rosas y orquídeas. Pero seguramente más conmovedor que este homenaje de la riqueza, verdadero caudal fabuloso invertido en deleznables coronas, es la lluvia de siemprevivas, claveles y rosas que hacía caer sobre el yerto cuerpo de Oarnot el pueblo de París, ü n ayudante de los que velaban el féretro y cuidaban del orden del desfile, dio orden de que se recocieran y amontonasen cuidadosamente aquellas pobres pero valiosísimas ofrendas del pueblo francés. Dignas de mencionarse son, por su mérito ó por su significación, las coronas sijguientes, enviadas para acompañar el cadáver á su última morada: la mayor de todas era la del Emperador de Rusia; tenía cinco metros de diámetro, y llevaba en el centro una tela de seda con las armas de Rusia pintadas á la acuarela. Calcúlase en 5.000 francos el valor de este regalo postrerp hecho al Presidente por el Emperador su aliado. La reina Victoria de Inglaterra remitió por medio de un correo de gabinete una corona de violetas de grandes dimensiones; el rey Humberto, corona de violetas, iris y lilas blancas; el príncipe de Gales, una de orquídeas y violetas. La corona de la Cámara de Diputados era de rosas de Francia y orquídeas; la de la escuadra rusa, de myosotis y lilas blancas; la del arzobispo de París, de lirios y gardenias. Finalmente, la corona dedicada á Carnot por su sucesor en la presidencia M. Casimiro Perier, media t dos metros y medio de diámetro. Era de rosas enoar- M. CASIMIRO PEEIEK EN SU RESIDENCIA PROVISIONAL nadas y de hojas de palma con lazos de crespón. Fué (MINISTERIO DE NEGOCIOS EXTKANJEEOS)