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REVISTA ANO IV ILUSTRADA 1894 MADBID, 2 DE J U N I O DB NÜM. 161 VELÁZQUEZ Días hace que en el Círculo de Bellaa Artes de esta corte se agitó la idea de erigir un monumento al gran artista eeviUano, autor de Las Lanzas y de Las Meninas. Y como primer paso para la realización de esta idea nobilísima, verdadera cuestión de honra artística nacional, el Círculo ha consagrado á don Diego VeJázquez de Silva una de las salas de la actual Exposición, reuniendo en ella los cuadros y estatuas regalados por los artistas españoles; cuadros y estatuas que serán rifados en su dia, para que el importe de los billetes sea la primera partida del presupuesto de ingresos para la erección de la estatua que se proyecta. Tal es la razón de que el retrato de Velánquez ocupe lugar preferente en este número, dedicado por entero á. la bellísima Exposición que todo Ma. drid admira estos días en el nuevo palacio de Biblioteca y Museos Nacionales. El nitrato que ofrecemos á nuestros lectores es una reoroducción del existente en Koma, hecho por la propia mano del gran pintor, y el más auténtico, sin duda alguna, de los varios retratos de Velázquez que se conocen. Breve y someramente apuntaremos algunos datos biográficos del gran pintor. D. Diego Velázquez de Silva nació en Sevilla en Junio de 1599. Dedicado por sus padres al estudio de Latinidad y Filosofía, bien pronto se iniciaron de tal modo las aficiones artísticas del joven Velázquez, que hubo de dejar el estudio de las Humanidades para entrar en la escuela de Francisco Herrera el Viejo y de Francisco Pacheco después. Dejando aparte convencionalismos y prejuicios de escuela, entregóse con todo ahinco al estudio directo de la naturaleza, y salió de Sevilla para Madrid en la primavera de 1623. No pudo por entonces quedarse en la corte, y después de retratar al poeta D. Luis de G- óngora y á otros personajes, volvió en el mismo año á su ciudad nata de donde partió de nuevo para Madrid en el año siguiente, llamado por el conde- duque de Olivares, que le señaló una ayuda de costa de 50 ducados. Entró de allí á poco al servicio del rey con el salario mensual de 20 ducados, y fué nombrado posteriormente pintor de Cámara, con el mismo sueldo. Con motivo de la llegada ájtfadrid de Pedro Pablo Eubens, aumentaron en Velázquez los deseos de visitar á Italia, para donde salió en 1629, regresando en 1631 con infinidad de estudios, apuntes y cuadros. Estuvo por segunda vez en Eoma con encargos artísticos del rey, y fué nombrado á su vuelta aposentador mayor. En 12 de Junio de 1658 se le hizo merced del hábito de Santiago. A su vuelta de la expedición que había de dar por resultado el tratado de la isla de los Faisanes, cayó enfermo en la corte, falleciendo el 7 de Agosto de 1660.