Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
NARCISO Está locamente enamorado de su propia persona. Presume de guapo, de elegante, de bonito, de agraciado, de seductor, de irresistihle, en una palabra. Lo de irresistible es lo que mejor le cuadra, aunque seria más propio y más gráfico lo de inaguantable. Porque podrá haber quien lo resista, pero quien lo aguante ¡Ni Frascuelo, en sus buenos tiempos! El instinto de las mujeres, superior al talento de los hombres, rechaza los Narcisos sin ninguna vacilación. Por eso observarán ustedes que los hombres bonitos son los que menos partido tienen con las mujeres; y ¡desgraciada de aquella que, por íalta de experiencia, crea en la seriedad y en el amor de uno de esos fotograbados que andan por el mundo! Esos hombres se dejan querer, á lo sumo; pero jamás se creen obligados á querer á nadie. I n g r a t o s al amor, á la amistad y á toda suerte de afecciones morales, viven en e xtasis perpetuo, á semejanza del Ídolo chino. Y engañan como á un chino al que tiene la debilidad de tomarlos de otro modo, es decir, de creer M. T que son personas tratables. A Narciso no le hable usted de nada serio é importante, porque pierde usted el tiempo lastimosamente; y aunque en España ya no puede decirse que el tiempo es oro, no se debe perder, sin embargo, con tales tipos. Parece que le escucha á usted, que le atiende pero su pensamiento está en otra parte en otras partes, mejor dicho.