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127 La panoplia, ese adorno de los gabinetes masculinos, va cambiando conforme cambian las aficiones. Primero era la panoplia guerrera, recuerdo de los nobles antepasados; luego la panoplia de caza, después la de duelo, luego la taurina, ahora los guantes, las palas, las cestas y las pelotas. Cabe adivinar la panoplia futura. Un par de raquetas, tres fichas de cualquier casino (todo en fondo erde) y varios naipes de bacarrat. A lá. vista está que el pueblo español es noble, generoso y honrado como ninguno. Todo el entusiasmo que derrochó cuando amenazaba verterse mucha sangre española, se ha trocado en indiferencia y despego asi que la cuestión de honra se ha convertido en prosaica cuestión de ochavos. Las conferencias con Muley Araaf inspiraban mayor interés que ahora inspiran las conferencias con el Garnit. Aquéllas se celebraban en el campamento, mientras que éstas tienen lugar en la taquilla. ¿Qué hace el general? ¿cómo le va al general? ¿en qué está el asunto del general? preguntamos cuando no hay otro asunto más importante. -Pues está hablando con el Grarnit. Sin duda en Marruecos tienen la siguiente fórmula de recepción: -Nadie pase sin hablar con el Grarnit. Que es lo que decía Fígaro de España: -Nadie pase sin hablar al portero. Según los marruecófiloSj el Grarnit (ese viejo pastor de Marruecos) es una completa personificación de la política africana, habilidosa, larga y marrullera como ella sola. Fué designado por el Sultán para regatear la indemnización, y dicen que es hombre que corta un embajador en el aire, que ve crecer las reclamaciones, que sabe dónde le aprieta el Sultán, y que tiene más Conchas que la España de mediados de siglo. La reclamación de España no puede ser más sencilla: es cuestión de números. Mas también hay para ellos una aritmética parda, en la cual es perito, según malas lenguas, el Gi- arnit supradicho. Las conferencias del visir con el general son secretas, como es lógico, pero ahora hay duendes para todo, y ellos son los que afirman que dichas conferencias se reducen al consabido diálogo que puso D. Ramón de la Cruz en boca de los chisperos de JíJl Muñuelo. Habla el (xobierno por boca del embajador: -Mi honor ya vale más de 100 ducados. Y responde Marruecos por boca del Garnit: -Ya te contentarás con dos pesetas. Hasta ahora el asunto no tiene más que dos pares de conferencias. La quinta, por ahora, es lar quinta de la Esperanza. No sabemos si se convertirá en quinta de recreo. O en quinta extraordinaria. LD- S K O Y O (DIBUJOS DE CILLA) VILLANOYA