Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
wT iS ¡Pobres niños! Ya están ahí sus bailes de máscara, y ya tienen un riesgo más que correr, y acaso de los más graves, en este picaro Madrid, que hace para la infancia las veces de cruelísimo Heredes. Aunque el tiempo esté muy malo y el sarampión ó la difteria causen estragos, no haya cuidado de que dejen de asistir por cientos todos los de ambos sexos que tienen padres tan especiales como se necesita serlo para dejar que un hijo, sobre todo si es párvulo, se disfrace y vaya á un baile. Kesulta muy bonito, ya lo se el espectáculo de un baile infantil. La variedad de trajes, la diversidad de colores, las actitudes de los bailarines, la expresión de sus caritas, todo es seductor, pintoresco, agradabilísimo de ver. Pero ¿para quién? Para las personas mayores, para los padrea, para los hermanos, para las institutrices E n cambio, para aquéllos en cuyo honor se da la fiesta, resulta ésta un verdadero suplicio, del que no se aperciben algunos, porque á esa edad nada molesta y de nada se da uno cuenta.