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11 -Má 3 á la izquierda, grita el capitán; en aquella porta, la del núm. 17, esa es; átalo á la misma cuerda de las botas, y. arría. Y abandonando la cubierta los tres hombres, el capitán se encierra en su camarote, abre el cristal de una pequeña urna, vacia que tiene colgada en la pared, y coloBa en ella un papel que dice: El día 6 de Enero de 188 j en memo ríade mi hija, lie santificado la noche de Reyes regalando al pasajero D. Juan Echaudy, para su niña Esperanza, la muñeca q e coroscrvaia apd como una reliquia. Báperinza despertó muy temprano. Aún sonaba sobre cubierta el ruido brutal del baldeo, cuando la nifia llamó á su padre, diciéndole: -Asómate á ver si han venido los Beyes. En las botitas, llenas de agua, no había nada. Echaudy pensó que hizo mal en colocar dentro de ellas las conchas. Pero, en cambio, la sorpresa del padre fué mayor que la de la niña, al ver aquel misterioso paquete envuelto en hule y al hallar dentro de él una preciosa muñeca. Juan Echaudy buscó al capitán- seguro de que había de darle explicación de lo sucedido. El capitán, por toda respuesta, le dijo enseñándole la urna: -La preocupación que demostró usted anoche, el amor paternal que revelaba, me han decidido con fuerza irresistible. Era una reliquia, sí señor; la última muñeca que, estando yo en viaje, compró mi mujer á nuestra hija; la que recibió su último suspiro, una verdadera reliquia; pero ¿en qué manos puede estar mejor una reliquia que en las de un ángel? Esperanza, loca de alegría, se limitó á decir á la vieja criada, que se hacía cruces creyéndose en presencia de algo sobrenatural: ¿Lo ves, lo ves cómo vienen los Reyes al mar? ENRIQUE S E P Ú L V E D A DIBUJOS DE MARTÍNEZ ABADES) CUENTOS BATURROS, P H GASCÓ: N O GUARTA PLANA ¿Sabes que Gedeón se ha metido á pintor? ¿De veras? -Aquí viene el anuncio, en la cuarta plana. ¿Y qué dice? Se pintan paredes á domicilio. ANDALUCES Y ARAGONESES -Las liebres de mi tierra tienen ocho patas; cuando se cansan de correr con las de abajo, se vuelven y corren con las de arriba. -Oiga usted, señor, que aquí cazamos muchas de esas. ¿Cómo? -Atando dos perros por el lomo.