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790 ¡Ahí En sus pechos curtidos por el dolor, por la fatiga, por el remordimiento tal vez, bulle un sentimiento tan hermoso, tan fortalecedor y tan recio como aquél que inflamara á los iluminados de todos Jos pueblos. La redención, la libertad mediante una lucha rabiosa con fieras salvajes, bajo el sol y el agua, arrastrándose entre peñascos, desgarrando sus carnes, prodigando su sangre, matando rífenos agazapados, y siempre al grito salvador de ¡Viva España! que vibra en el espacio con mayor pujanza y estruendo que el silbar del plomo salido del veterano Remington Ariza no les canta los esplendores de los verjeles napolitanos, con sus mujeres y sus incentivos; no les ofrece las bodegas de Borgoña con sus zumos deleitosos, ni la opulencia de las ciudades flamencas, ni el botín de las grandes ciudades. Plomo, corazón y pies para ir siempre adelante ha sido su proclama y su dogma. Un balazo á quien vuelva la cabeza su ordenanza y su código. El cariño de España y el olvido de vuestros delitos su ley de recompensas. Y los penados, rota la cadena infamante, han cogido con ardor el fusil que ennoblece al patriota. El vaho de la sangre que derramaron por instinto criminal ha llenado sus ojos de lágrimas; por eso tratan de lavar con sangre rifeña la que vertieron de cuerpos inocentes Acechan, corren, atalayan sigilosos en cuevas y en oteros; si la chumbera es espesa y extensa, sueltan! al chucho que educaron en el rastrillo de la prisión; levantan la caza, apuntan, disparan, hieren Si entre las penumbras de la noche, sufriendo el azote del agua y el chasquido del aquilón que silba, ven brillar los ojos sanguinarios de una fiera ó moverse á rastras un bulto, disparan con certero aprovechamiento y alh queda el cadáver del bárbaro que esperaba asesinar y escarnecer á soldados bisónos. ¡Cuadro trágico y sentido el de esos criminales, simpáticos hoy á la nación que les aplicó la ley! Por la muerte recibieron el estigma, y con la muerte van á redimir sus fechorías. ¡Bendito mil veces el amor patrio, cuya virtualidad alcanza hasta los presidiarios! JOSÉ I B A Ñ E Z (Diaujos DB BANBA) MARÍN