Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
762 Oon el importe de los regalos hechos á la tropa había para pagar casi todos los gastos de la campaña. Mas ¿cómo exigir plan, armonía ni organización en esto de los donativos? Lo más sencillo era entregar el dinero á quien lo hubiese de emplear. Mas todos pretendemos saher lo que necesitan en Melilla, sin estar allí. -Yo envío dos arrobas de hilas, dice una señora. -No haga usted tal, le responden; ahora ya no se emplean hilas; se usa el algodón fenicado ó boratado. ¿Algodón, dice usted? -Sí, señora. -Pues me alegro; precisamente en casa tengo nueve madejas. Mañana mismo las devano, y envío los ovillos á Melilla. Vientos de paz soplan del lado de Melilla. B a vuelto á aparecer en las cercanías de la plaza el tan acreditado bajá del campo; ese bajá que en los días de lucha no dice: Estas tres colas son mías Los moros estar amigos, los convoyes llegar sin obstáculos á Cabrerizas, y el Sultán estar en Tafilete á tomarse medida kkAs ¿de zapatos. Según afirman, S. M. Sherifíiana ha contestado cumplida y respetuosamente á la nota que le fué enviada por el Gobierno español. Poco más ó menos, dice así el documento en cuestión: Aláh es grande, Aláh es poderoso, y no debemos pleitear por un quítame Aláh esas pajas. Perded cuidado y dormid tranquilos; en buenas manos está el pandero. Yo os juro por Mahoma, que meteré en cintura á esos picaros en cuanto llegue allá y se me quiten las agujetas del viaje. Yo vuelvo á prometeros que Rostrogordo no enflaquecerá, que podréis redondear el Polígono, y que levantaréis sin obstáculo el fuerte Sidi- Aguariach, ó Aguachirle, ó como le digan. A las pruebas me remito. Salud, y ochavos morunos. Oh carta adorada, me hiciste feliz! exclamaron los optimistas al tener noticia del documento. Ya sabemos á qué carta quedarnos. Mas no conviene que nos apresuremos á poner en ella todo nuestro caudal. Conforme esa carta puede salir, también puede venir facilísimamente la contraria. (DIBUJOS DK CILLA) LUIS ROYO VILLANO VA