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TEATRO REAL LOS HUGONOTES Con el monumental spa rtito del gran Meyerbeer inauguró su temporada el reglo coliseo. Los Hugonotes son antiguos y queridos amigos del público madrileño, el cual rinde un culto sagrado á esta ópera. Asi no es de extrañar que muclio antes de levantarse el tado por la Srta. Giudice, que estaba muy mona. ÍTavarrini, tonante como Júpiter, nos regaló un Marcello sobrio y bien cantado. Bl éxito de las audiciones de Los Hugonotes corresponde legítimamente á la prima donna Srta. Darclée y al señor Marconi. Pocas veces se ha oido tan hermosamente cantado el apasionado dúo del cuarto acto como ha sido ahora. La Srta. D a r c l é e es u n a cantante de cuerpo e n t e r o y una actriz asombrosa. Ella sola vale un mundo como artista. P A J E UBBANO, VALENTINA. Darclée La orquesta magnífica, como siempre, y notándose en ella la provechosa influencia de la magistral batuta de Goula. A pesar del estricto celo con que Goula vigilaba á su ejército instrumental, se escaparon algunos moros, creo que para rendir un tributo á la actualidad, y no faltó también alguna trompa indiscreta que hiciera un Qurugú en el crítico momento de la coyijiíra. La mise en scéne, detestable. En el segundo acto presentan una decoración de mar, en cuyas orillas algunos espectadores creían ver al Conde de Kl maestro G- oula Venadito entre los chafarrinones del ocupó el sillón donde deteriorado telón. tan señalados triunLos frailes de la conjura llevan en fos alcanzó el pecho la cruz de Santiago, y esto, Sigmr Marconi. Mancinelli, Sr. Salarich, clama al cielo. y empezó la El cuerpo de baile, numeroso y muy ópera. bien de pelo en el segundo acto. Parece un anuncio bailaLa juerga del primer acto pasó ble del aceite de bellotas. Bl ST. de Nevers saca en el cuarto como en el limbo, sin pena ni acto un hermoso traje blanco de comendador fallecido. Entre gloria, hasta que la presencia del él y su respetatenor Marconi rompió el hielo con ble suegro, el el magnífico raconto, que dijo de picólo señor de modo magistral. Bl distinguido Saint- Eris, cantante gustó mucho por su eleque va vestido gancia y por los notables progrede luto, hacen sos de B escuela de canto. U una simbólica y gráfica repreEl barítono Sr. Brombara, ens e n t a c i ó n de cargado del papel Nevtrs, esnuestro periótuvo bastante medianito, no hizo dico. nada notable, y no se le echó encima el paraíso por milagro. Los coros, adLa señora Huguet, nueva en el m i r a b l e s de Eeal, tiene una hermosa voz de buenos. tJn antiple, con la cual hizo maravillas daluz que estade vocalización. En su papel de ba á mi vera reina Margarita, hecho á conciendecía de ellos: cia, fué premiada justamente con- -No han sormuchos aplausos. tao ni un mar gallo. El simpático paje Urbano fué BLAKCO Y NBGRO MABGAEITA. Hiiguet gentilmente representado y oanMOYA telón estuviese atestado de gente el paraíso, la localidad donde, como es sabido, abundan los inteligentes en el divino arte y los que no lo son, pero que emiten sus juicios como cada quisque. -Con Julián se acabaron los Raúles, decía á mi lado una joven. -Dicen que el lUíul de esta noche lo canta muy bien Marconi, contestó un joven, dándose importancia. -No lo crea usted, Eafaelito; este Rcml no será el Raúl de Julián. -Bueno, será Eaul de Casagnac.