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695 -lAeYar farruco (gallo) -Farruco estar enfermo, replicó el de la Partida. Y esto diciendo, tomó el gallo como para examinarle, cual doctísimo profesor veterinario. ¡Por Dios grande! exclamaba el moro, farruco estar bueno; tú estar tontón de toda la cabeza tuyo. Mira, mira qué ojos tan tristes; mira, fíjate en esa cresta. Cuando el gallo volvió á manos del moro, tenía, en efecto, todo el aspecto de un enfermo; la cabeza caída, los ojos medio entornados, el pico abierto y las alas sin plegar. En la puertade la plaza esperaba 3 áncbez. Este farruco estar muriendo; hay que tirarlo al mar. Asi se hizo. El pobre farruco, desde que estuvo en manos del primer soldado de la Partidaj hasta los muros de Melilla, había entregado su alma á Mahoma. Bodríguez no se impacientaba, por más que ya llevaba una hora de paseo en el muro equis. Tenía fe ciega en su camarada, y no apartaba su vista de las orillas. El oleaje, encargado de ir empujando hacia la orilla á cuantos cuerpos flotantes caen en el mar, puso á la vista y alcance de Ro í dríguez el magnífico farruco de la historia ó del cuento. Cuando por la tarde fué desplumado, la piel del animalito presentaba junto á las entrarías las huellas de cinco dedos duros como el acero. MELITÓN GONZÁLEZ (Dibujos del mismo)