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8 ¡Q u é tarde empiezan los fuegos! ¿Tú ves qué hora osi -S í respondía otro de mejor vista, cerca de la media pa las ocho y dos dedicos más. E n el cafe piden la taza con Garambullo, como los almudes de judías, y en el teatro regatean el precio de la entrada. N i el arte de Talía ni el de Euterpe se ha hecho para ellos. U n o veía el Faiísto desde galería, y no le chocaba otra cosa más que los brazos del apimtador saliendo de vez en cuando por la concha. Cuando surgió Mefistófeles por escotillón, exclamó mi hombre, dándole con el codo á su vecino: ¡P u s day, del cofre, va á salir otro! ¿Y el baturro en los toros? ÍTo me resisto á trasladar aquí un diálogo, adorable por lo natural. ¡Rediez! ¡Quien j u á toro siquiá un cuarto di hora! Si el animal tuviera deso que nos hace escurrir como en la güebra pa meter el aladro ú no meterlo, queaba la plaza ro. esmamente que barrida con una escoba. j? i- j. A SU MI te ¿P e r o no ve, tío Gurrión, con su experiencia, que en el abrió no hay escurrimiento? ¿Que no? P u s lo que veo con nii perro, que no hago más que icile: Tuva, quis, quis, codica y el animalico, si matiende ú no matieiulc, so me acerca; y si el chico agarra un tormo, no le gana á correr el cierzo mesmo; y á ese animalico h; punchan y le punchan y se está quieto como una estauta ¡Que me punchen á mí, á ver si me estoy quieto! ¡Iferencia va del animal, que tiene cinco años, á su merco, que cumple cuarenta pa el E n e r o! LOS CARTELES DE UNCETA Son la nota más artística de los festejos. Cuando los muchos encargos y los infinitos compromisos de U n c e t a (el pintor de más mercado entre los españoles) le impiden hacer su anual boceto, y no hay cartel, parece que los toros van á ser malos, las corridas desanimadas y las fiestas sosas. Como que entre las líneas y colores con que Zaragoza se engalana, faltan las líneas más correctas, los colores mejor combinados los que salen del lápiz y de la paleta del eximio pintor y son luego extendidos en la piedra por el simpático Portabella, que es una verdadera especialidad en el género. H a y carteles que valen un dineral, y son m u y pocos los afortunados amateurs que poseen la colección completa. E l de este año es bellísimo, y de su dibujo pueden formar idea los lectores por la adjunta reproducción fotográfica. La parte superior es una ida á los toros animada y bellísima. Los picadores, encajados en la ancha silla, se dirigen hacia el circo al paso de los desmedrados jamelgos; coches de f v -V EL CAin- IÍL JK KS I ANO. -liOCJ ru J G D. -M. DE L XOETA