Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
684 ro más característico y original de los festejos, y cuando se trató de darle mayor realce y majestad, no hubo bolsillo aragonés que no contribuyera poco ó mucho á los gastos de construcción de los actuales faroles, verdaderas obras de arte proyectadas por Magdalena y concluidas en los talleres de Quintana. Vista la procesión desde lo alto, es un verdade ro rosario con cuentas de luz y cadenilla de resplandores. Un farol para cada avemaria, otros más grandes é historiados para los fadrenuestros, farolones bellísimos de grandes proporciones y gótico estilo para la representación de los Misterios y de la Letanía. Por entre los vidrios pintados, afortunada imitación de las vidrieras de las antiguas catedrales, sale la luz descompuesta en mil colores; la nota blanca la dan los faroles antiguos y la gran peana- farol, que reproduce con plomos y cristales todo el templo del Pilar; los lujosísimos estandartes cuajados de oro, y obra peritísima de los clásicos bordadores zaragozanos, prestan nuevos reflejos, cambiantes y matices á la hermosa procesión, sin igual en las fiestas religiosas de España. f- íí. Para la construcción de los faroles, QuintaL N MI TrtiUU DOLOROSO Aris i Kíiro MfZOP na montó un taller especial, qué hoy tiene muchísimo trabajo, y Magdalena, el incansable arquitecto cuyo nombre va unido á toda reforma cesaraugustana, hizo inconcebible alarde de fantasía y recursos artísticos, haciendo para cada farol el proyecto de un verdadero edificio de cristal. LA PLAZA DE LA CONSTITUOIOív Es el límite de la Zaragoza antigua (la cruz del Coso) y el centro de la Zaragoza moderna. El dios de las aguas, erguido sobre la fuente monumental, contempla frente á sí el paseo de la Independencia, que se abre allá lejos en modernísima plazoleta formada por flamantes hoteles, y se tuerce después, cruzando el Huerva y urbanizando poco á poco el camino de Cuéllar hasta Torrero. En la plaza de la Constitución empiezan los festejos con el disparo de morteretes, y acaban con los bélicos sones do la retreta militar. Allí son los fuegos, los globos y las músicas allí bailan los cabezudos cuando hay alegría, se destroza el v i tablado cuando hay ir, motín, y cargan los civiles cuando hay hu ílga. En estos días, altos mil otiles cubiertos de vt rlura y coronados de flámulas, escudos y gallardetes, forman el adorno indispensable de la antigua plaza de San Francisco. El monumento proyectado en recuerdo del Justiciazgo aragonés se elevará proba T. AZA i r, LA c ü x s r r r c c r ó x -CI; AI I; O PM JK joAQafx PATXARKS ulCmente en eSta pía-