Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Teatros y íreo La temporada teatral atraviesa el periodo de transición. Los teatros de verano agonizan y los de invierno empiezan su campaña. A Recoletos se le fué la vida con la Srta. Arana, quien muy pronto reaparecerá en el teatro Eslava. 15 n los Jardines del Buen Eetiro se apagaron hasta el verano próximo las notas del iel canto harato, j de modo bien agradable por cierto: con la reprise de Carmen, en la cual se distinguieron y hasta cosecharon legítimos aplausos los modestos cantantes económicamente contratados por Eioardo Ducazoal. La Srta. Fábregas desempeñó el papel de la casquivana cigarrera á conciencia y sin perder, avín, estableciendo comparaciones con la Pasqua, la Fraudin y otras contraltos que hemos aplaudido en el Beal. Tiene voz de timbro simpático, acciona con gracejo y desenvoltura, y como mujer es iligna fie ser morena y sevillana. La empresa de los Jardines, qu nos ha estado propinando duran SRTA. F A B R B G A S te todo el verano óperas aguachirladas, ha querido terminar sus compromisos con el público decorosamente y regalarnos una Carmen que ni por asomo se esperaba. Nadie es dichoso hasta el fin. La banda del Hospicio y la de Ingenieros, que dirige el maestro Juarranz, siguen dando conciertos allí todas 1 as noches. La del Hospicio ejecuta La Cacería, pieza musical descriptiva, en la que los pobres asilados tocan, cantan y ladran. Además, algunosde ellos, escondidos entre los árboles, entretienen sus ocios á tiro limpio. Aquello, en vez de una cacería, parece un encuentro entre matuteros y guardas de consumos. En el Príncipe Alfonso se ha estrenado una bolea titulada Jai Alai, de espectadores haciendo de Molusco, como dice una amiga mía. Bln el circo de Colón, alternando con El Rey Indio, lucen sus fuerzas los afamados hermanos Trevally, hercúleos gimnastas de músculos de acero, y el Sr. nonette exhibe su jauría amaestrada, en la cual hay chuchos inteligentísimos; tiene uno que profesa á su amo un cariño maternal; hasta le seca el sudor. A más, el Sr. Briatore, jefe do la pista, procura complacer al público haciendo que cada día debute en este circo uno de sus numerosos hermanos. COLORADA yendo y no poco con su i ig y donaire el popular actor al éxito de esta zarzuelilla. La Sra. Alverá y la Srta. Comas salen de pelotaris, luciendo unas toiliitaa, que dii- ía Besan on, más propias dé la Concha que de la cancha. Son dos buenas zagueras que saben restar admirablemente, y si no que lo diga el bueno de Hidalgo, á quien le están espautando billetes de quinientas pesetas toda la noche SAQUE D E B I L L E T E S Apolo ha abierto sus puertas con la misma compañía y con las mismas obras que tenía antes. Sólo he notado de nuevo que el tenor Sr. Soler y la tiple ligera Srta. Salvador han estrenado trajes. Ya era hora de que ü pocero Vasco de Gama saliese bien vestido. Antes parecía una sota de bastos. Rodríguez, desternillando do risa a los Cuesta y Alvira, letra y m ü s i ca respectivamente, obra que fué recibida con benevolencia por el público, y en la que Kiquelme hace dos tipos, uno de lipendi y otro de maleta, á la perfección, contribu- av axiiai Y basta por hoy: no tengo humor para contar más cosas de espectáculos, hasta que sepa el resultado de los trabajos del Jurado critico municipal acerca del contrato del teatro Español. MOYA