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580 Desnudar á un santo para vestir á otro. Justo es decir que no se ha llevado la desnudez al; extremo de dejar á los santos en cueros vivos. Si á alguien le han quitado un capitán general, le han dado en cambio un regimiento de línea con bandera y todo. ¡Y aún dicen que no han quedado satisfechos! Como no quedó aquel pedigüeño que decía: ¿Mehaces elfavor de prestarme un lapicero? Y le contestaban: -Hombre, no; pero puedo prestarte una capa con embozos azules que quita el sentido. La cuestión de orden público: That is the questión. El calor favorece la cría de gusanos de seda y la empolladura artificial de huevos de gallina; el verano contribuye también al desarrollo de las larvas revolucionarias y al trabajo de las cluecas republicanas y carlistas. Desde que en Albalat se echaron á la calle media docena de hombres á vender gorros frigios, menudean las noticias de esta clase ó de la clase opuesta. Porque estos amagos lo que tienen de bueno es la variedad: hoy se dan vivas á Carlos V I I y mañana se proclama la República; ahora se descubre un movimiento fuerista y luego se descubrirá, si á mano viene, el propio movimiento continuo. Como Penélope se pasaba los días tejiendo y destejiendo, la prensa pasa el verano dando noticias y rectificándolas después. Hoy leemos: Se encuentra de ocultis en San Sebastián el hijo de D. Carlos Vil. Y al día siguiente, en el propio diario: El hijo que se encuentra en San Sebastián no es de D. Carlos Siete, sino de D. Carlos Diez, comerciante de Ondárroa. Dispensen nuestros lectores este error numérico. Tan pronto se habla de una fábrica de balas descubierta en Pamplona, como se dice que no hay tal fábrica misteriosa, tratándose únicamente de la fábrica de pelotas de Modesto Sáinz. ¿Sabe usted, nos dicen, que Castelar está en París? ¿Y qué? -Ahí es nada; que va á entenderse con Huiz Zorrilla. -No, hombre; demasiado ha dicho D. Emilio que se retiraba á escribir la Historia. -Eso no importa; lo mismo hacía Micbelet cuando salía á la puerta del aula durante las algaradas üel 48 y decía al populacho de Ps- rís: Haced la Historia; nosotros la escribiremos. No sé si ha sido en Aigues- Mortes ó en Mosquitas Muertas donde ha estado á punto de romperse el equilibrio europeo á puros garrotazos de obreros italianos y franceses. (DIBUJOS DE CILLA) Ese equilibrio europeo que será la admiración de las edades futuras, porque, difícil y todo, es un milagro de estática y un- fS modelo perfecto de equilibrios inestables. Afortunadamente, todos los coches eran de tercera. Quiero decir que las víctimas han sido obscuros obreros que ganarán á lo sumo dos ó tres pesetas de jornal. Si en vez de asesinar á dos docenas de estos infelices le pican los callos al embajador, pongo por caso, otra y más grave hubiera sido la solución del problema. La razón de Estado no va á descender h a s t a el arroyo. Una cosa es la vía pública y otra la vía diplomática. Una cosa es romperse las narices y otra romperse las hostilidades. El amor propio de un soberano puede motivar grandes guerras; el asesinato de cien ganapanes no da trabajo más que al Juzgado de instrucción. Es verdad que ha sido atropellado el pabellón francés y rotos los escudos de dicha potencia, pero dirá el ministro de Negocios Extranjeros: ¡Ahí me las den todas 1 La rotura del escudo (como la mancha de la mora) con otro verde se quita. Y donde digo verde, digo tricolor, porque no soy perito en peces de colores ni en escudos de colores tampoco. Luis ROYC to ILLANOVA