Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
526 quieren enviarnos los tomadores de aguas salutíferas y los bañistas del Cantábrico. Aquí se baña la crema de Madrid nos escriben desde una playa. La verdadera crema está en Aguas cbirles nos dicen desde u n balneario. Y poco á poco va saliendo crema de toda tierra de garbanzos. ¿Será que la cremación es en España cosa hecha? ¿O será que los ferrocarriles de cremallera llevan la crema de un lado para otro? Si no fuera por la hidroterapia, ¿qué sería de la terapéutica moderna? Acaba de descubrirse, nos dicen de un afamado establecimiento, un manantial verdaderamente milagroso para las enfermedades de los ríñones. Mucha gente ha venido aquí con el riñon cubierto, y ha vuelto á su casa con el riñon á la intemperie. E l sianúmero de virtudes que encierran los balnearios españoles es u n hecho que debe fijar nuestra atención. Porque u n a de dos. O no es virtud todo lo que reluce, ó en España toda virtud es una virtud al agua. P e r o más vale n o meneallo. Bañémonos ahora en agua de rosas. Mientras llega el instante de bañarnos en agua de rosas Samaniego, el día que los carlistas se echen al campo. Los altercados, riñas, cuestiones y bofetadas sueltas que tenemos que lamentar estos días no tienen otra causa más que el viento Stir. Cuando reina el Norte, todo es alegría, frescura, optimismo y amor á la humanidad. Cuando el aire viene del otro lado, reñiría uno con su sombra y no se a g u a n t a un pisotón n i de la persona más allegada. ¡Caballero! dice el pisado, echando fuego por los ojos. -Dispense usted; ¡si usted supiera qué dolorcito es ese! -P a r a otra vez mire usted dónde pisa. -Y o no tengo ojos en los pies. -Y o tenía varios, y usted me los ha deshecho. La disputa acaba siempre en Palos ó en otro puerto por el estilo. Si no recuerdo mal, los astropólogos han estudiado con el debido detenimiento la influencia del bochorno en el desarrollo de lacriminaüdad. Peroháyanlo ó no estudiado, yo cumplo mi deber al hacer constar un hecho que podría tener por fórmula científica el principio siguiente La rosa de los vientos es el mejor barómetro de la criminalidad. E s bueno siempre tomar ¡recauciones contra el viento reinante é imitar á los barcos de vela en eso de subordinar al viento la colocación del aparejo personal. ¿H a y buen aire? Dejemos libre á la volimtad. ¿Reinan malos vientos? Sujetemos el ánimo como sujetamos el sombrero con ambas manos. La primera operación que debe hacer por las mañanas todo buen padre de familia es preguntar á la criada: -M i r a de dónde viene el aire. -S e ñ o r es caliente y viene de abajo. -P u e s haz tila para todos, y que nadie se mueva de casa. Porque es indudable que existe, j u n t o al aire de vals y al aire de polka, el aire pernicioso de las bofetadas. Luis R O Y O V I L L A Í Í O V A