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NOVELAS RELÁMPAGOS LAS ALAS OCULTAS -Te aseguro que esta vez va de veras; hemos reñido definitivamente. ¡Vaya, siempre será una de tantas nubes de verano! -No; somos incompatibles. El no ha nacido para esclavo, y 5 o he nacido para reina. Concretamente no podré decirte la causa de nuestra regañina. iC a quier cosa! Que no le quise dar una rosa que llevaba en el pecho, y que él se vengó bailando con la baronesita, mi enemiga mortal. Conque, ya sabes, si te gusta Ecequiel, que se halla vacante- ¡Qué cosas tienes, Laura! Si no me constara tu cariño, pensaría que te burlas. ¡Yo soy una pobre jorobada, una criatura deforme condenada al aislamiento! ¡Dios mío, dame fuerzas para esconder mi secreto en lo más hondo de mi alma! -Exageras, Luisa. Tu modestia te hace verte por un prisma falso. No es discreto hablar de ello, pero tu imperfección física no llega, según á ti se te antoja, hasta la monstruosidad. Te agradezco tu solicitud, Laura, y tu delicadeza, pero no me ciega la vanidad ni me forjo ilusiones. ¡Mi mala suerte me ha privado de la parte de dicha que me corresponde, y me resigno! ¡Feliz tú, que posees semejante mansedumbre! II- ¡Estoj- arruinado, Luisa, arruinado! ¡Y si fuera yo solo! Pero operaba con capitales ajenos unidos al mío, y al hundirme yo he arrastrado á los demás en mi ruina. ¡Es horrible lo que usted me dice, Ecequiel! ¿Y cuál ha sido la causa de la catástrofe? -Una baja repentina de esas que no pueden preverse; un verdadero desastre, que ha sepultado en la miseria á multitud de familias. ¡Ah, la Bolsa! ¡Yo no sé cómo hay de entre ustedes quien la pise siquiera! -Es el pedestal de la vida moderna, Luisa. No se puede prescindir de ella. Y si bien tiene sus tempestades, tiene también sus bonanzas. Unas veces acarrea las desgracias, pero otras labra la dicha. ¡Desengáñese usted! ¡Siempre es una dicha amasada con llanto! ¡Quizás tiene usted razón, Luisa, pero ya es tarde para retroceder! ¿Y no encuentra usted remedio para el mal? ¡Ninguno! El cañón de un revólver. ¿Me cree usted su amiga, Ecequiel? -Me creo que es usted una de las personas que me profesan más estimación.