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LA CRUZ DE MAYO EN ANDALUCÍA Su chai de tonos más vivos Gustosa h a d a d o Manuela, L a preciosa trinitaria, Para adornar lá cruz bella. Dolores, la altiva rubia Que anda y parece que vuela Seffún es de vaporosa Y de flexible y aérea, H a prestado de claveles Dos magníficas macetas, De esos claveles de á libra ue de orgullosos revientan, ola ha traído el más lindo De sus pañuelos de seda, Uno con aves pajizas Sobre fondo de grosella. Isabel ha conseguido Saque del arca su abuela U n a mantilla de blondas Que da alegría de verla. fían obtenido los mozos Cortar de una rica huerta R a m a s de frescos naranjos, De mastranzo y hierbabuena. Y con, más finos presentes D e otras alegres mozuelas, Que al altar los han traído En rumbosa competencia. Se ha armado u n a cruz de M a y o T a n peregrina y bien puesta, g Que cautiva por lo hermosa, Y deslumhra por lo bella. Debajo del cielo raso Donde está el chai de Manuela Abierto y echando ai aire Lluvia de ñecos de seda, Se hallan las sillas en orden, Y están sentadas en ellas Cuatro viejas Celestinas Y u n a mata de mozuelat- Suspirando está el Canario Una airosa rcalaguefia, Y le dice á l a que baila Yo no sé qué impertinencia. Ello es que un mozo que pisa De la guitarra las cuerdas, A la fresca del que canta Responde con otra fresca. Y la alegría, que puso Golpes de luz en la fiesta Hasta que el hosco Canario Kchó la copla rastrera. Desaparece de pronto Porque hay barrunto de gresca Y salir puede un cuchillo De alguna faja bien puesta. El provocador del lance, El azaúra el babieca, C a n t a de nuevo, y arroja Otra nueva desvergüenza. Entonces, un guitarrazo Por primera diligencia, Uno ai o ro contendiente Le sacude en la cabeza, Y surge ur, a tremolina En que los dos se atropellan R e v o h i e n d o los cuchillos, Que en el aire centellean. Un tropel de flojos lazos, De agitadas cabelleras, Y de ñecos, y de galas Sacudidas y revueltas, Se promueve en las mujeres, Qu ¿í se cruzan y se enredan, l3 e los fieros enemigos Sujetando las dos diestras. Hasta que cediendo el uno T r a s de larga y r u d a brega, Vienen las íntimas paces, Que calman VÚ. pelotera. Después la fiesta prosigue, Y á poco surge otra gresca, Y otra vez la calma viene, Y otra vez la riña empieza. Y así, entre caña y suspiro, E n t r e mudanza y pelea, Es como á las veces suelen. Entre un corro de mozuelas, Celebrar la cruz de Mayo Los mozuelos de mi tierra. SALVADOR RUEDA.