Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
KOTABILIDADES DEL PIANO MARÍA LUISA GUERRA La inspirada pianista con cuyo retrato ponemos el mejor adorno al número presente de BLAKCO Y NEGKO ha obtenido recientemente en el Ateneo de Madrid uno de los triunfos más entusiastas, unánimes y yaliosos de su brillante carrera artística. Maestros ilustres en el arte de Euterpe, profesores no fáciles de entusiasmar, púl l ¡co, en fin, perito, autorizado y escogido como pocos, tributó á la Srta. Guerra, en la noche del 3 del actual, una ovación delirante y entusiasta, arrancada á pulso por las raras dotes de esta artista, que por modo divino y milagroso, no sólo despierta en el alma la sublime, pero tranquila emoción artística, sino que levanta el corazón en movimieato entusiasta, y hace agitar manos y labios en aplausos estruendosos y vítores rendidos é inevitables. Un alma de verdadero artista, unida á una ejecución maravillosa y sorprendente, intima unión entre lo sentido y lo expresado, intuición musical pasmosa y fuerza de ejecución tan rara, que no parece sino que la mano hiere de firme para arrancar de allá del fondo del piano el sonido más dulce, más hondo y más avariciosamente guardado, tales son las cualidades que el Ateneo en masa apreció sin excepciones ni reservas, repitieiLdo en la ovación de la otra noche las que ya tenía tributadas á la joven pianista argentina en los tres conciertos anteriormente dados por la Srta. Guerra en la docta y distinguida casa. Las obras más difíciles de Thalberg, Raff, Chopin, Listz y Heller, son dominadas de todo en todo por la bella y muy simpática ejecutante, en tales términos, que, según opinión autorizada, desde Jíubinstein no se ha oído en Madrid nada parecido. La carrera artística de esta pianista maravillosa es corta, como su edad, pero casi la abarca desde su nacimiento. Nació la Srta. Guerra, que apenas cuenta diez y ocho años, en Gualeguaychu (República Argentina) y á los seis años ya daba conciertos de piano en varias ciudades de América. Estudió el piano en Milán con el maestro Lucas Fumagalli, y continuó sus estudios en Barcelona con Carlos Vidiella, siendo en la misma ciudad disclpulade Rodríguez Alcántara en armonía y composición, cuyo estudio amplió en la Escuela Nacional de Música de esta corte con el maestro Arias. En Barcelona y en París dio sucesivamente varios conciertos, subyugando al público como lo hizo en Madrid cuando en Abril deíl. 870 dio el primer concierto en el Ateneo. La Asociación Musical Barcelonesa la hizo socia honoraria, y el Ateneo de Barcelona la regaló una medalla de oro como homenaje á su genio y mérito indiscutible. La mayoría de los ateneístas madrileños han puesto su firma al pie de una petición encaminada á conseguir para la señorita Guerra el título de socio de mérito, jamás concedido. á una mujer por el Ateneo de esta corte. ruerra ei tituio ae SOCLO ue jjieriLu, jamao UUU -CU. LV V. a La distinción tendría, por consiguiente, valor doble, y no hay que decir que son parte á merecerla, no sólo el mérito de la joven pianista, sino las preferentes distinciones que ha guardado á la docta casa siempre que ha tratado de dar conciertos en Madrid. Creemos que jamás los ateneístas han ejercido con mayor justicia ni con más generales simpatías el sagrado derecho de petición. 1 E n- cK rti APUNTES PARLAMENTARIOS LA C U E S T I Ó N DE E D A D Ni ancianoa octogenarios Quieren su edad confesar; Pero después, al n o m b r a r Los jóvenes secretarios. Ninguno dice que no; T a u n con ciego frenesi, Señalando para s i Dicen todos: -1 Yol ¡Yo! lYoI REPERTORIO CENTRALISTA Ya habló, cargando al contrario, Don Hicoláa Salmerón, En la primera función Del Teatro Parlamentario, Y dijo: -En este momento Debo decir á la Empresa Que canto La Marsellem ¡Pero nunca M Juramento! Es chistosa, á la v e r d a d L a cuestión, aue se presenta Siempre que el Congreso intenta Nombrar la Mesa de edad; Pues como, por Ley, es el Más anciano Presidente, Todos, por el que e s t á enfrente. Esclaman: -I Aquél! ¡Aquéll