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didamente tiene razón la doméstica de D José Su despacho pide canarios y ruiseñores Sólo que Echegáray no corresponde como es debido al cariño del sol, que, todo abnegación y desinterés, no se incomoda por eso y sigue bañando de resplandores el despachito del gran literato Don José concede más crédito á la lumbre que al rey de los astros y apenas se echan encima los primeros fríos de Noviembre, carga de cok la chimenea y no la apaga aun cuando no entolde el cielo la nube más pequeña... Entre los rayos y el fuego la temperatura sube á los ardores senegaleses Y todavía no se halla Echegáray satisfecho, y se mete en un largo gabán y se cubre con una gorra de paño Conociéndole se comprende la tensión, la grandeza fogosa de sus dramas: están compuestos y escritos á los cuarenta grados A las notas presentes acompaña un precioso autógrafo del gran autor. Con seguridad que se lo ha dictado la estufa. Echegáray no presume de hombre á la moda; en su casa usa un traje cualquiera, prefiriendo, como Galdós, el gabán, prenda cómoda y práctica, de verdadero abrigo; se necesita que la visita sea de gran cumplido para que D. José se despoje de su saco. Pero lo típico, lo característico de su indumentaria íntima es su gorra, una gorra de paño ó lana, clara, flexible, y que, póngase como se ponga, siempre resulta una caperuza del siglo xiv; añádase una pluma de cisne, y la ficción resulta completa Viéndosela á su dueño en la cabeza, desprovisto de sus lentes, se acuerda uno en seguida de Haroldo ó de Ñuño Echegáray gasta un despacho sencillísimo y reducido, de buen gusto y perfectamente en orden. Sobre el sillón presidencial se distingue una caricatura del gran autor, y una reproducción, en pequeño, de un trozo de arquitectura árabe; mesa Renacimiento, limpia de papeles; armarios con libros, de madera clara, y sillería de terciopelo verde Como notas típicas de la estancia, una hermosa acuarela de Emilio Sala y un secretaire de finísima talla, regalo de Vico y Calvo á D. José cuando se estrenó La Muerte en los labios. En sus tapas muestra el mueble un artístico relieve, que representa una escena de Marión Delorme Allí trabaja D. José siempre que puede como dice con mucha gracia, y fuina que fuma mientras crea sus obras admirables Y se comprende que no puede siempre porque pasar de los elementos químicos y de las teorías algebraicas á los endecasílabos y á los parlamentos teatrales, es dar un verdadero salto mortal triple, que creo que es el non (O j I I plus de los acrobáticos ejercicios y li vvv íAvtu La Providencia no deja ningún cabo suelto Echegáray no tiene hijos pequeños, sino uno inteligentísimo y ya mozo; pero cuenta con varios sobrinos menudos, ¿Áy en segundo grado De tal suerte, su cuartito de trabajo, el radiante despacho lleno de sol, se verá alguna vez asaltado por la alegre y monísima tropa infantil Y he aquí cómo se cumple siempre la ley inmutable de las 2 ie- t r? i humanas compensaciones... La pajarera carecerá de ruiseñores y canarios, de gorjeos y cánticos de ave; pero en cambio no le faltarán de cuando en cuando risas Jry- íi de nií 5o L fJ 7 JUAN LUIS L E Ó N