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Porque también me da el corazón que va á hacer frío. Madrid presenta el aspecto de las épocas solemnes. L a gente va de prisa por las calles, se detiene un momento ante los escaparates y sigue su camino. ¡Aquí va á pasar algo! ¡Algo gordo! H a y barricadas de barriles y cajones ante algunas tiendas. -H a n entrado patrullas de pavos cantando el Trágala. ¿Qué va á ser denosotros? (Esto también se lo he oído á algunos pavos. El besugo está en alza como el partido liberal. Cada besugo cuesta un ojo de la cara. Si llega á tardar un poco en caer el partido conservador, se hubieran cotizado algunos reiresentantes del país á gran precio Cerradas as Cortes, los besugos escasean y su precio sube. Estamos abocados á grandes acontecimientos. Esto se lo he oído á un sastre, que decía: Esta noche abocados. Mi casa parece un campamento. En el sotabanco hay tres niños que están tocando á g e nerala hace tres días. Los angelitos no descansan. ¿Cuándo dormirán? ¡Vecina! -grité esta mañana. -Pero esos niños, ¿cuándo van á dejar de tocar el tambor? -Déjelos usted- -me contestó. ¡A ver si revientan! -Pero es que antes vamos á reventar nosotros. -Ande usted, que para los tiempos que corremos casi saldríamos g a n a n d o Se ha descubierto u n a conspiración gorda ipero gorda! ¡muy gorda! ¡Se t r a t a de suprimir los aguinaldos! ¡Eso es insoportable! -según mi sereno. -Oserve ustez- -me ha d i c h o- -q u e siempre que suben los liberales nos viene una desgracia. L a otra vez vino la moda de los pantalones a n c h o s ahora la de no dar aguinaldos. ¿En qué artículo de la Constitución está escrito eso? E l gremio de serenos está soliviantado. N o sería extraño que una de estas noches, al retirarse un sujeto á su rasa y decir al sereno ¡Ábrame usted! le abriera en canal, diciendo: ¡T ú lo quisiste, tú te lo ten! M a ñ a n a comienza el imperio del pavo. La tiranía del pavo. Porque el pavo se impone. A u n q u e h a y gentes que se dejarían imponer por él, y tienen que resignarse á no verle entrar en su casa. Verbigracia, los conservadores, que exclaman con acento lastimero: ¿M e han dejado cesante? ¡El pavo ha muerto! Á lo que contestan algunos recién nombrados para algunos destinos: ¿Una credencial? Pues ¡viva el pavo! E n fin, seamos cautos; es decir, sean ustedes cautos. ¡Ojo con los besugos! ¡Ojo con los turrones de cal y canto! ¡Ojo con la sopa de almendra! ¡Ojo con el mazapán! ¡Y no olviden ustedes que el final de Diciembre es el agosto de los médicos! Y aparte de esto, ¡que tengan ustedes felices Pascuas! ¡Y á otra! ¿Conque también la eminente actriz Leonor Duse es de las personas que confunden las bebidas? ¡Mentira parece! 1 otro día, en vez de tomar un vaso de gaseosa, se tomó un vaso de espíritu de vino. Pero estas cosas son capaces de trastornar á cualquiera. ¿Cómo puede confundirse el espíritu de vino con la gaseosa? Señor: Y J no confundiría nunca á la Baeza con la Duse. ¡Aunque las viera de lejos! Dicen que Se va á organizar u n a banda militar española para que vaya á Chicago á tocar durante la Exposición. ¡Anda! ¡que si les dan allá el jabón que hemus dado acá á la música mejicana! Porque yo no sé si hemos devuelto los músicos á Méjico. Creo que no se han podido enviar sino los uniformes. ¡Los músicos se han desgastado! f ¡Vaya una confusión! Los conservadores de Cantillana se echaron á la calle g r i t a n d o ¡Viva Melgares y el Borge! y los han dejado en paz. A un sujeto que en un pueblo de Oviedo dió el grito de ¡Viva Sagasta! le metieron en la cárcel. Hombre, por lo menos que se publique cada mes u n a nota de los gritos subversivos. Así sabrá cada cual á qué atenerse. Porque eso de dar gritos, desahoga mucho el pecho. ¡Es ya cosa de necesidad! ¡Y si no, que lo diga el Sr. Salmerón! Un quesero del Canadá ha construido un queso que pesa 22.000 libras. El queso va á dar una vuelta al mundo. Primero irá á la Exposición de Chicago. Luego á Inglaterra. Luego La verdad es que esa noticia está algo obscura. Y en cuanto á oler n o huele á queso, sino á canard. Ahora rae he enterado yo de que había un Comisario regio de las provincias inundadas. P e r o señores, ¿para qué se necesita ese Comisario? Supongo que será para distribuir los millones que produjo la suscrición nacional. Pero esos millones- -ahora que hablamos de eso, ¿qué hacen? Ó mejor dicho, ¿qué hacen de ellos? ¡También en Francia tienen que rascar! Eso del P a n a m á les ha traído u n a buena lepra. Por cierto que entre los sujetos sobornados con dinero figura un principe. L a verdad es que no todo lo ha de dar Dios. Dios le hace á uno príncipe, y luego le dice: Ahora corapóntelas como puedas. En Cádiz se ha descubierto un verdadero semillero de bombas. No hay alcantarilla donde no se encuentre la policía una bomba. Ya van encontradas trece bombas y repique. Pero, señor, ¿quién se gastará el dinero en esas cosas? ¡Habiendo tan rica manzanilla por allá! Desde la Exposición de París a n d a por esos mundos u n inglés buscando á u n a andaluza que vio allá y se enamoró de ella. Ahora ofrece dos mil duros ai que le encuentre la andaluza e x t r a v i a d a es decir, que se le ha extraviado. ¡Ay, qué poco nos conoce ese inglés! Pero, ¿el que coge u n a andaluza, la deja escapar por dos mil duros? ¡Hombre, por Dios! ANDRÉS CORZUELO, E l sabio Noherlesoom ha pronosticado que en lo que queda de mes va á hacer frío. ¡Jesús. qué h o m b r e! Me ha quitado la profecía de la boca. Yo quería haber anunciado á ustedes lo mismo.