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ExcMo. S R D MIGUEL DE LOS SANTOS ÁLVAREZ (t EN MADRID EL D I A 1 DE NOVIEMBRE DE 1893) El Excmo. Sr. D. Miguel de los Santos Alvarez nació en Valladolid el día 5 de Julio de 1818. Fué hijo de un notable abogado de aquella Chancilleria, de quien, á pesar de haber muerto prematuramente, se conservaban no ha mucho tiempo recuerdos de su talento y elocuencia entre los prácticos de aquel foro. Era este señor amigo del padre del ilustre poeta Zorrilla, alcalde de casa y corte de aquella ciudad, á pesar de que los separaban contrarias opiniones políticas pues el Sr. Alvarez fué como después su hijo, ardiente liberal, y más de una vez- perseguido por los partidarios del absolutismo. La amistad de los padres influyó en la de loa hijos, cuya edad era casi igual, un año más joven D. Miguel de los Santos. Juntos estudiaron en Valladolid y juntos vinieron á Madrid poco antes déla láuerte de Larra, cuyo infausto suceso dio ocasión, como es sabidOj á que España entera conociese y contase desde luego entre sus glorias literarias al autor ele los Cantos del Trovador. Algunas poesías publicadas por el entonces casi niño D. Miguel de los Santos Alvarez, y las muestras de profundo talento y agudo ingenio que daba en el trato de los que por entonces figuraban como nuestros primeros poetas y escritores le hicieron un lugar distinguido entre ellos, aunque solamente de Zorrilla es de quien rigurosamente puede calificársele de coetáneo. Con todos le unieron relaciones de amistad; pero con ninguno tanto como con Espronceda: éste le miraba como á un hermano. menor, á quien profesaba acendrado cariño, y Alvarez amó á Espronceda, desde que lo conoció hasta su muerte, con verdadera y tierna, adoración como poeta y como hombre. Los mismos sentimientos alentó hasta su último día para la memoria del autor del Diablo Mundo. El examen de las obras de T Miguel de los Santos Alvarez requiere un tiempo y vea. espacio del que no podemos disponer. De su gestión en los altos, cargos públicos por él desempeñados, baste decir que los sirvió todos con singular escrupulosidad, acierto y aplicación, á pesar de que en ningún caso ni tiempo faltase á su palabra el especial carácter de aparente jovialidad y delicada y benévola sátira con que por tantos años cautivó á sus amigos y fué admirado en los salones más cultos y más distinguidos de la corte. Descanse en paz! A. D.