Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DM 1 N 1 STR, 310 V l o w r. 4 Núín. 8 4 EFEMÉRIDES 1809. -GLOEIOSÍSIMA CAPITULACIÓN DE GBROiN- A. 11 de Diciembre 1831. -INFAME FDSILAMIJBNTO DE lOBBIJOS Y BE SOS COMPAÑEROS. iPATKIA y LIBERTA DI Palabras hermosísimas que siempre conmueven y enardecen todos los corazones nobles y generosos; que recuerdan loa hechos más grandiosos y sublimes que registra la historia de la Humanidad, en todos los, pueblos y en todas las épocas, que van unidas á los nombres ilustres y gloriosos de infinitos héroes y de infinitos mártires dignos de fama inmortal y de imperecedera memoria. Los dos hechos que la fechadehoy nos recuerda, aunque separados por muchos años y ocurridos en puntos no poco distantes, enlazan y acercan aquellas dos palabras, juntándolas como juntos deben estar loa sentimientos que expresan en el corazón de todo hombre digno y honrado. ¡PATRIA 1 Por ella, los heroicos hijos de Gerona lucharon con épico denuedo durante siete meses, y asombrando á los mismos franceses, resistieron un sitio formidable, combatidos no sólo por nume- rosísimos contrarios, que convertían la ciudad en un montón de ruinas, sino por el hambre y la peste, que, antes que el fuego enemigo, acababan con sus escasos de nsores; por ella el caudillo valerosísimo de aquellos héroes, el inmortal granadino D. Mariano Alvarez de Castro, alentándolos con su palabra, fortaleciéndolos con su ejemplo y estimulándolos con su energía, logró renombre eterno escribiendo en la historia de la infortunada á veces, pero siempre grande y altiva nación es t- -ir mejnf f. pañola, una de las páginas más brillantes, más gloriosas y más admirables. j f f) t i J mS Kim JpaS ¡LIBERTAD! Por ella, y bendiciéndola al exbalar el último suspiro, marchó á la muertecon paso fiíStif SS ¡BtSÁ KÍÍ firme y espíritu sereno, dando ejemplo sublime de grandeza de álnia y de nobleza dé sentimiientbs, aquel puñado de valientes que con orgullo vertieron su sangre en las costas malagueñas por combatir la infame reacción y el odioso despotismo que aniquilaban y deshonrabah á España; por ella su ilustre jefe el general D. José María Torrijos, engañado y sorprendido por la alevosa traición del más execrable malvado, después de consolar y prestar alientos y resignación para morir como va, L, L L! KA. lieutes, aun á aquellos felices marineros que iban á la muerte ignorando el motivo de su suplicio, pudo dar él riiismo la voz de i con la misma tranquilidad que si mandara sus tropas en un ejercicio, y enseñar á sus asesinos, los perversos sectarios del absolutismo, cómo mueren los héroes para gloria de sus ideas y para honra de su patria. Ésimposible de todo punto dar aquí siquiera ligerísima idea de lo ocurrido durante el memorable sitio de Gerona, de lo sucedido en el inolvidable asesinato de aquellos liberales. Para comprender la grandeza del primero y para apreciar la enormidad del segundo, basta, sin embargo, recordar algunos breves pormenores, algunos incidentes, algunas frases. Era jefe de los defensoros de Granada, como dicho queda, X Mariano Alvarez de Castro, que contaba entre sus ascendientes á la intrépida Antona García, la inmortal plebeya de Toro que tanto se distinguió por sus proezas en tiempos de los Beyes Católicos, y al ilustre Ferráu Euiz de Castro, que, siempre fielá la causa del rey D. Pedro, y muerto en Bayona después del triunfo del fratricida D. Enrique de Trastamara, mereció que en su tumba se pusiese este epitafio Aquí yace Ferrán Buiz de Castro, tnSa la lealtad española. it No desmintió Alvarez de Castro un momento su heroica ascendencia. Cuando los franceses, en número de más de 20.000 hombres perfectamente pertrechados y organizados, al mando de Carnet, sitiaron la plaza que apenas tenía 14.000 almas y escasamente 6.000 soldados, aquél publicó un bando anunciando que pasaría por las armas á todo el que hablara de capitular ó de rendirse Cuando después de seis meses de lucha, la escasez de municiones y de víveres llegaba al último extremo; el número de muertos por el enemigo, por el hambre y por las enfermedades era espantoso; las calenturas, el escorbuto y la disentería causaban más victimas que las bonibas de los franceses; costaba una gallina 16 pesos f aertes, un gato 30 reales, y un ratón cinco; los hospitales no tenían sitio para colocar más enfermos, y carecían de alimentos, medicinas, luz y fuego, y, en fin, cuando ya era la ciudad un mantón de escombros y de ruinas por entre los que vaga, ban como espectros los