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No debe llegamos- la- camisa al cuerpo. Es decir, á los que tengamos camisa. Aqut va á pasar algo. MI Gobierno ha dispuesto qne se adquieran. cnanto antes 75.000 fusiles. Y que se consi; ruyau en Oviedo 20.000 fusiles al año. En fin, basta que cada español tengamos tres ó cuatro fusiles. Luego I Ahí No sé lo que luego haremos con tanto fusil. ¡Qué lástima que Cristóbal Colón descubriera América tan pronto! Porque podríamos descubrirla ahora qne tenemos sobra de herramientas. Por otra parte, es decir, en una fonda y detrás de una buena, comida, ha pedido el señor Canalejas que se aumente el ejército, pronto, cuanto antes, con la misma priesa que se lleva la Unción á los enfeimos. üueno; eso ya es razonable. i Hace tiempo qlie he calculado yo que con setecientos generales no tenemos para empezar en un momento de apuro. Varaos á ver: ¿y no podrían hacer en Oviedo esos generales al mismo tiempo que hacen los fusiles ¿Quién, dice usté que va á Córdcba De Gobernador? Novillo. Novillo? ¡Estari contento El espada Lagartijol ¡Hombre! ¡A ver si ese procedimiento resulta más eficaz que el del Dr. Eerrán! Que le muerde á uno un perro? Pues mordisco al presupuesto provincial. Si curan así los sabañones, dónde íbamos á parar? o íl Sí Las torres de algunas iglesias han dado eii amenazar ruina. Eso dicen de la torre del Salvador de Sevilla. De la de la catedral de Murcia. La de Zaragoza ¡ya ustedes saben! ¡Anda! Qué chasco se van á llevar los que vengan con ia piqueta revolucionaria. ¡Todo se lo van á encontrar derribado! jOonqne á dos sobrinos De Martínez Campos, De no sé qué en ünba Los han colocado? ¿Y para hacer boca lilevft cada uno El sueldo modesto De cuatro mil dnros? ¿Y dicen que acaban Ahora la carrera? ¡Al revés I- -yo dijyo- (i Ahora es cuando empiezan ID T Y aun hay qnien reclama Que haya economías! i Y cómo? ¡Si aumentan Tanto las familias! Conque á buena hora se nos viene el señor Castelar con su Premjntesto de la Paz, al que con mucha propiedod compara con el aceite de hígado de bacalao, por lo mal que sabe y lo bien que sienta. Asi es que el tai aceite ha sido rechazado á E n Sanlúcar pasan cosas gritos por los demás médicos que proclaman Una mocita de veinte primaveras se ha sus específicos. casado con un ochentón. M (iohierno. ¿Emulsión? Qaiál ¡Pildoras de hierro I Y es que sin duda Ja chica MI Sr. Canalejas. ¡Que llenen los hosSe deb ó de ecliar la cuenta, pitalesl JSlSr. Salmerón. ¡Que le corten los braBe qne hav un refrán qne dice zos! ¡Mucha amputaciónl Que es igual ocho que ochenta. JS! Í Sr, Sagasta. ¡Compresas de agua tibia! Por supuesto que hubo cencerrada. m Sr. Jtiiiz Zorrilla. ¡Una sangría Que es lo que sucede en algunos teatros de suelta I Madrid. M ¡1 Sr. Nocedal. ¡Que le den la tTnción! A mala comedia, música de mucho ruido. Nosotros, para que no se diga que no tenemos opinión, pedimos: primero, el sistema del Marqués de Cubas: ¡Mucha purga! Después... ¡el consabido aceite de hígado de bacalao! La Diputación de Madrid ha concedido una subvención á un sujeto que padece hidrofobia. Quedamos en que et presupuesto de Vías y Obras del A. vuutamiento servía para dar, de comerá vatios sujetos, mientras las calles de Madrid están llenas de baches y las piedras desniveladas. Ks natural, después de todo, que un concejal sensible se compadezca más de los hombres que deJás pieciraí. -Señor, ¡que no tengo que comer! -Pues vaya usted mañana al Ayuntamiento, pregjinte usted por mí, y l e daré una plaza. De qu señor? ¡De adoquín! ¡No hay otra cosa! Ya sabrán ustedes que ha muerto el desgra- ciado escritor Benito Mas y jfrat. í a sabrán ustedes que ¿u familia ha quedado en la miseria. Pues bien: el Ayuntamiento de Écija lia acordado poner el nombre de Mas y Prat á una de las calles de la población. ¡Con lo cual la familia ya no tiene que pensar en la comida! I Por vida de Pero ¡qué escándalo! ¿No se han enterado ustedes? Se ha publicado una hermosa obra del famo o escritor inglés Carlyle. La obra se titula X W Héroes, y está traducida ¡como se debe traducir! Abre usted el libro, y lo primero que se encuentra es un prólogo de Castelar, ¡de Castelar! Acabado el prólogo, aparece un estudio crítico del propio Clarín, ¡como qmen no dice nada! ¡de ClarinU lí saben ustedes lo que cuesta todo eso? ¡Dos pesetas I Es lo que me decía un chico amigo mío, que ha salido inclinado al oficio de poeta: -Asi, ¿cómo he de vender yo JÚs Ooios, que lo he puesto á catorce reates, y eso que son ocios? Pues ocioso es decirlo. Al DHÍS COBZOXLO, J